Martes, 23 de Febrero de 2010

La Liga quiere que se baje el IVA a las entradas

Reuters ·23/02/2010 - 13:19h

La Liga de Fútbol Profesional (LFP) ha pedido al Gobierno que recorte los impuestos que gravan las entradas de los partidos para ayudar al deporte en un momento de dificultades económicas.

Las entradas del fútbol y las suscripciones, que actualmente llevan un IVA del 16 por ciento, deberían equipararse con las de teatros, cines y parques de ocio, sobre los que pesa un 7 por ciento, dijo el presidente de la LFP, José Luis Astiazarán.

"No es nuestra intención reclamar dinero de las arcas del Estado, pero es necesario que se sepa que el futuro del fútbol español podría estar en peligro si no tomamos las medidas adecuadas", dijo Astiazarán en conferencia de prensa en Madrid el lunes por la noche.

"Sería una medida bienvenida que contribuiría al fomento de la actividad deportiva, amén de constituir una exigencia de los principios de igualdad y neutralidad fiscal", apuntó.

"Busquemos medidas que ayuden en esta situación de crisis", dijo.

La demanda de la LFP probablemente no encuentre buena acogida en el Gobierno en un momento en el que el desempleo se ha doblado a cerca del 20 por ciento y el déficit supone un 11,4 por ciento del Producto Interior Bruto el año pasado.

Astiazarán dijo que hay una gran mayoria de clubes que consideran que el sistema de derechos de televisión usado en La Liga, bajo el cual Real Madrid y Barcelona representan aproximadamente la mitad de los ingresos, debía de cambiarse.

Los clubes en otras ligas europeas, como los acuerdos de televisión que se negocian colectivamente, y Astiazarán dijo que el sistema español debería estar más centralizado.

"Todos los países de nuestro entorno, todas las ligas de nuestro entorno tienen una comercialización centralizada, donde el reparto fruto de la explotación de los mencionados derechos se determina por cada Estado por Ley", indicó Astiazarán.

El presidente del Barça, Joan Laporta, dijo a Reuters en una entrevista la semana pasada que los campeones de Europa no aceptarían un sistema para compartir ingresos televisivos puesto que debilitaría su capacidad para competir con rivales europeos.