Lunes, 22 de Febrero de 2010

América Latina trata de revivir el sueño de Bolívar

El continente intenta crear un nuevo organismo regional sin EEUU

MERCÈ CABANAS ·22/02/2010 - 20:00h

El sueño de Simón Bolívar de unir a todos los pueblos hermanos de América Latina no salió este lunes del marasmo en el que lleva más de dos siglos. La primera jornada de una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno latinoamericanos bautizada como Cumbre de Unidad Latinoamericana y del Caribe sirvió para demostrar que el sueño del Libertador no adquiere la misma forma en los diferentes proyectos de los líderes de los grandes países del continente.

El objetivo principal de la cumbre es el de avanzar hacia una nueva organización común, que, a diferencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), dejaría fuera a Canadá y a Estados Unidos.

Chávez aboga por librarse de la "hegemonía" de Washington

Frente a quienes como el presidente venezolano, Hugo Chávez, secundado por su aliado Evo Morales ven en esta futura organización una alternativa a la OEA, que permitiría dejar a un lado "la hegemonía de Estados Unidos", están propuestas más matizadas como la que preconiza Brasil. El Gobierno brasileño aspira a que esta organización sirva de contrapeso a la OEA, pero sin buscar la confrontación con el norte.

La cuestión del nombre

Las diferencias con respecto a la forma que adoptará esta nueva organización se reflejan en los diferentes nombres propuestos; una cuestión que no es baladí, pues del nombre depende en parte la fuerza jurídica del organismo. México propone bautizarla como Unión de Estados de América Latina y el Caribe; Brasil aboga por llamarla Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe y, por último, Venezuela, junto al ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas), defiende la denominación de Organización de Estados Latinoamericanos y del Caribe.

Honduras ha sido excluida de la reunión por seguir fuera de la OEA

De la Declaración de Cancún, con la que se cerrará la cumbre hoy, cabe pues esperar poco más que el anuncio de la futura creación de este nuevo organismo regional. Los detalles quedarán para otra cita, la ya convocada para el 5 de julio próximo en Caracas, la capital venezolana, donde está prevista su lanzamiento formal.

Pese a las diferencias en la forma, el interés en avanzar hacia la unidad existe, como testimonia la presencia de 25 jefes de Estado de 32 países de América Latina. Además del venezolano Chávez, están presentes el boliviano Evo Morales, el presidente cubano Raúl Castro y también su homólogo brasileño. Lospronósticos apuntan precisamente a que Lula da Silva podría representar un importante papel en acercar las diferentes posturas de los Estados.

A la espera de un acuerdo, las declaraciones de buena voluntad no faltaron. En la bienvenida a los mandatarios, el presidente mexicano Felipe Calderón insistió en que "la integración de los pueblos de la región, así como de sus economías, es el medio más poderoso para alcanzar mayores niveles de crecimiento y desarrollo".

"Cuando entramos en nuestras frecuentes confrontaciones, perdemos todos y nos rezagamos frente a otras naciones y regiones del mundo", recalcó el jefe del Estado mexicano.

La cuestión de la nueva organización regional no será la única que abordarán los países presentes en Cancún. Las propuestas ya aprobadas que firmarán hoy los jefes de Estado son el apoyo unánime para la refundación de Haití, el rechazo al bloqueo económico que sufre Cuba y el reconocimiento de los derechos de Argentina sobre las Malvinas.

Otra de las cuestiones pendientes es Honduras, un país que ha sido excluido de la cita de la Riviera Maya por estar aún suspendido de la OEA. Nada más pisar tierra mexicana, Hugo Chávez reiteró su llamamiento a repudiar al nuevo Gobierno hondureño, no sin antes rendir su particular homenaje al país anfitrión entonando las notas de la ranchera México lindo y querido.

La Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, que reúne a 32 países, comenzó hoy con una gran participación de presidentes y con el principal objetivo de avanzar hacia una nueva organización común, sin Canadá ni Estados Unidos.

Ante 25 jefes de estado de 32 países de la región, el presidente de México, Felipe Calderón, abogó en su discurso de apertura por avanzar en el "sueño" de los libertadores de América Latina de tener un continente unido, orgulloso de sus raíces comunes.

"No podemos permanecer desunidos y avanzar en el futuro sobre la base de nuestras diferencias", afirmó el presidente, para quien lo que corresponde en estos momentos es unirse sin pensar en lo que separa a los países, sino teniendo en cuenta las "amplias coincidencias", que son "mucho mayores" que las diferencias.

"No podemos permanecer desunidos y avanzar en el futuro sobre la base de nuestras diferencias"

Recordó que, cuando todos han estado unidos "frente a otras naciones y a muchas adversidades", han podido salir adelante, mientras que cuando ha ocurrido lo contrario "perdimos todos".

"Creo que nuestro reto no es un asunto de izquierda o de derecha, ni de ideología o doctrinas", dijo Calderón, sino una "disyuntiva entre pasado y futuro" con valores en la que todos creen como la democracia, la justicia y la libertad.

También tuvo un recuerdo para Haití, a cuyo presidente, René Preval, recordó que la causa haitiana "es la causa de todos los países de la región" y aseguró que no está solo "porque somos una familia y como tal estamos juntos en los buenos y malos tiempos".

Con la ausencia de Honduras, que no ha sido invitada a la cumbre por seguir suspendido de la Organización de Estados Americanos (OEA), los 32 países participantes también estudiarán hoy y mañana las ayudas a Haití y la protesta de Argentina ante el Reino Unido por la explotación de petróleo en las Malvinas, entre otros asuntos.

"Reina, deja quietas las Malvinas"

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, reiteró el domingo su apoyo incondicional a Argentina en la reivindicación de las islas Malvinas por las que libró una guerra con el Reino Unido en 1982. "A ti te hablo, reina de Inglaterra: deja quieta a las Malvinas. Es una pretensión histórica querer dominar las islas Malvinas. Deja quieta a la República Argentina", subrayó Chávez en su programa dominical 'Aló Presidente'.

La tensión entre Reino Unido y Argentina ha subido por las obras de explotación petrolífera en las islas. Recordando la guerra, Chávez dijo: "Las cosas han cambiado, señora reina, y ya no es 1982. En caso de agresión contra Argentina, esa hermana república no estará sola". También criticó el sistema británico: "Inglaterra no puede hablar de democracia mientras sigan teniendo reyes".