Miércoles, 19 de Diciembre de 2007

El Consejo de Seguridad acaba sin acuerdo la reunión sobre futuro estatus de Kosovo

EFE ·19/12/2007 - 17:34h

EFE - El presidente de Kosovo Fatmir Sejdiu expresó su compromiso con la puesta en práctica de las medidas incluidas en el plan Ahtisaari de respeto a la minoría serbia en Kosovo.

El Consejo de Seguridad de la ONU concluyó hoy su revisión del informe de los mediadores internacionales sobre Kosovo sin llegar a un acuerdo sobre el estatus final del territorio balcánico.

La ausencia de consenso entre los quince miembros del máximo órgano de la ONU abre la puerta al envío de una misión civil de la Unión Europea (UE) que asuma la administración del territorio y lo prepare para la independencia.

"El Consejo no llegó a ningún acuerdo concreto", afirmó al término de la reunión el ministro de Exteriores italiano, Massimo D'Alema, cuyo país ocupa la presidencia de turno del Consejo de Seguridad.

Estados Unidos y los miembros de la UE presentes en la reunión del máximo órgano de la ONU elaboraron una declaración conjunta en la que se apunta que, tras la falta de acuerdo, "tenemos que avanzar hacia una solución".

"Nos hubiera gustado que el Consejo de Seguridad jugara un papel, pero como quedó claro una vez más en la discusión de hoy, no hay un acuerdo en el Consejo sobre el camino a seguir", añade la declaración.

Por ello, los firmantes destacaron su respaldo a la decisión de la UE de asistir a Kosovo en la definición de su futuro, algo que Pristina considera es la independencia.

En la declaración se asegura que el camino de la negociación entre serbios y kosovares se agotó tras el último intento mediado por una troika conformada por representantes de Estados Unidos, Rusia y la UE.

Esa afirmación fue rechazada por el embajador de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, quien, de hecho, presentó una nueva propuesta para que se reanudara el proceso negociador.

"Como somos optimistas, creemos que las negociaciones pueden reanudarse y que las dos partes pueden llegar a una solución aceptable para ambos", afirmó.

Belgrado se opone a perder la soberanía sobre su provincia, mientras que Moscú considera que una declaración de independencia sin el aval de la ONU es contraria al derecho internacional, además de sentar un peligroso precedente para otros conflictos soberanistas.