Miércoles, 19 de Diciembre de 2007

El frío llena las urgencias

Las bajas temperaturas y la falta de lluvia agudizan los problemas respiratorios de los pacientes

ANTONIO GONZÁLEZ ·19/12/2007 - 21:22h

dani pozo - Una mujer se protege del frío en Madrid.

Las bajas temperaturas registradas en la mayor parte de España en las últimas semanas y la falta de lluvias conforman un cóctel de peligrosa digestión para los enfermos con patologías respiratorias crónicas y otros pacientes, como los cardiópatas. Muestra de ello es el aumento de la actividad registrado desde principios de este mes de diciembre en los servicios de urgencias de numerosos hospitales españoles.

Según cálculos de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), esta atención ha crecido entre un 10% y un 15%, según las zonas.

Los expertos consideran que el frío es el responsable de gran parte de este incremento de la actividad asistencial en los servicios de urgencias, que desde el puente de la Constitución están “a tope” en todo el país, en palabras del vicepresidente de SEMES, Tomás Toranzo.

Por su parte, el coordinador de Urgencias del Hospital Marqués de Valdecilla, de Santander, y miembro de SEMES, Luis García Castrillo, considera que aunque un aumento de la actividad en urgencias es normal en esta época del año, esta temporada hay que tener además en cuenta que la escasez de las precipitaciones caídas en otoño ha supuesto que haya más agentes irritantes en la atmósfera, lo que provoca una descompensación de los enfermos crónicos que padecen patologías respiratorias o cardiovasculares. Estos pacientes se convierten, en consecuencia, en las principales víctimas de esta situación y, según Castrillo, deben tener especial cuidado para no contraer una infección.

Evitar la contaminación

Para la presidenta en ejercicio de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid), Pilar de Lucas, las personas con más riesgo –enfermos crónicos y mayores de 70 años– deben tomar algunas precauciones para evitar sufrir una infección o una agudización de su patología de base.

En este sentido, les aconseja tener especial cuidado al salir a la calle y evitar el centro de las grandes ciudades, donde la contaminación es más elevada, ya que este factor, explica, “favorece la alteración del epitelio de las vías respiratorias”.

Reactividad bronquial

En esta misma línea, el coordinador del grupo de enfermedades respiratorias de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, Jesús Molina, considera que el frío intenso de estos últimos días genera reactividad bronquial. Se trata éste de un proceso que afecta sobre todo a pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y asmáticos, que están expuestos a un mayor riesgo de sufrir crisis.

A juicio de José Antonio Quintano, coordinador del grupo de enfermedades respiratorias de la Sociedad Española de Medicina General, es muy importante que en estos casos los enfermos acudan a su médico y no se automediquen. Sobre todo, deben evitar tomar antibióticos si no se los han recetado, ya que se exponen al riesgo de que aparezcan resistencias.

Casos en pacientes sanos

Pero los problemas no siempre se circunscriben a los enfermos crónicos, ya que en los últimos años se están dando en esta época del año en las grandes ciudades, como Madrid, casos de hiperreactividad bronquial en personas que no han sido diagnosticadas con estas patologías, tal y como explica Isabel Fernández, neumóloga del Hospital La Paz de Madrid.

“Está demostrada una asociación epidemiológica entre una mayor concentración de monóxido de carbono y la agudización de los pacientes asmáticos, pero también se están dando cada vez más casos de hiperreactividad bronquial entre personas que no tienen enfermedades respiratorias”, señala Fernández, que indica que, al no llover, existen en la atmósfera “concentraciones muy altas de sustancias nocivas”.

Este factor, asociado al incremento de los coches que funcionan con combustible diésel, puede incidir en que, hace ya cuatro o cinco años, la llegada del frío suponga un aumento de la carga asistencial en los servicios de neumología, que se estima en torno a un 20%.

No obstante, como destaca Fernández, también es cierto que hay que tener en cuenta otros factores, como el progresivo envejecimiento de la población y el aumento demográfico registrado en los últimos años en España.