Miércoles, 19 de Diciembre de 2007

Las heridas de Acteal no se han cerrado diez años después

La comunidad indígena de Chiapas denuncia la complicidad del Estado mexicano en la matanza.

SERGIO RODRÍGUEZ ·19/12/2007 - 21:19h

Centenares de indios tzotzil rodean los cadáveres de sus 45 compatriotas en el día de Navidad de 1997. AFP

Yo me llamo María y soy una sobreviviente de Acteal". Así comienza la conversación con María Vázquez. Ella y Javier Ruiz son miembros de la organización civil Las Abejas y habitantes de Acteal, la comunidad indígena en los altos de Chiapas, que nos dicen, antes de 1997 no aparecía ni en los mapas del Estado.

María habla en lengua tzotzil y Javier hace de intérprete. Atrás hay un cartel: "En Acteal aún exigimos justicia".

María perdió a nueve miembros de su familia durante el ataque paramilitar perpetrado el 22 de diciembre de hace 10 años contra miembros de Las Abejas. Hombres, mujeres y niños que se encontraban rezando en la iglesia de la localidad fueron atacados con una saña inaudita, el saldo: 15 niños, 21 mujeres (cuatro de ellas embarazadas) y 9 hombres asesinados con machetes y armas de uso exclusivo del Ejército mexicano.

"Estamos tristes, enojados, porque no hay justicia, hemos escuchado que en los medios de información, periodistas o intelectuales dicen que fue problema entre comunidades, entre nosotros pues, y no que fue un ataque preparado por los gobiernos de Chiapas y del país", cuenta María.

Los medios de comunicación mexicanos -y en especial la televisión, han difundido esa versión- elaborada por el novelista Héctor Aguilar Camín que la masacre fue provocada por problemas intracomunitarios y que si acaso hubiera alguna responsabilidad de parte del Estado, ésta se reduciría a la de "omisión".

María prosigue su relato. "Nosotros sabemos bien quiénes fueron. Lo que pasó en Acteal fue que los gobiernos (del PRI) se enojaron porque no quisimos atacar a los zapatistas, eso nos decían, que los atacáramos, pero nosotros queremos la paz y no tenemos armas, les dijimos que no y nos dijeron que nos iban a matar". Y lo hicieron. Esa masacre conmovió a la sociedad mexicana e internacional, incluso forzó la renuncia del secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet.

Grupos paramilitares

Javier Ruiz, al igual que María, es indígena tzotzil. Coordina ahora la campaña 10 y 15 en alusión a los diez años de la masacre y a los quince años que cumple la organización civil Las Abejas. "Mientras no haya justicia la preocupación (de que se repita la tragedia) siempre estará, nos sentimos inseguros porque no se ha atacado la raíz. Los principales responsables están libres y sabemos que hay otra vez grupos paramilitares en Chiapas y que quieren atacar las comunidades que luchan".

Las bases de apoyo zapatista han señalado insistentemente que se está viviendo un nuevo clima de agresión. Señalan la instalación de 56 campamentos militares, la llegada de unidades de fuerzas especiales y la reorganización de las viejas formaciones paramilitares, ahora recicladas con un nuevo nombre.

"Nuestra lucha es pacífica pero coincidimos con las demandas de otros pueblos que luchan por un México mejor y más digno", explica Ruiz.

"Trataron de destruir la semilla, pero no pudieron, nos defenderemos, no nos callaremos -dice María- recordamos la memoria, nuestra historia, pero no para vengarnos, recordamos para evitar, para que no suceda otro Acteal".