Viernes, 19 de Febrero de 2010

La escultura de Eugenio Merino convierte ARCO 40 en el espacio estrella

EFE ·19/02/2010 - 18:48h

EFE - La polémica hace estrellas y en estrella indiscutible de ARCO-40, el espacio dedicado a las creaciones más recientes de los jóvenes artistas, se ha convertido Eugenio Merino y su escultura "Starway to Heaven", que provocó la protesta de la Embajada de Israel y que ya es la obra más fotografiada de la feria. EFE/Archivo

La polémica hace estrellas y en estrella indiscutible de ARCO-40, el espacio dedicado a las creaciones más recientes de los jóvenes artistas, se ha convertido Eugenio Merino y su escultura "Starway to Heaven", que provocó la protesta de la Embajada de Israel y que ya es la obra más fotografiada de la feria.

Esta obra, que representa a un musulmán orando arrodillado, con un sacerdote católico encima de él, también de rodillas, y sobre éste, de pie, un rabino, es parada obligatoria de los numerosos visitantes de ARCO, que hoy ha abierto las puertas al público tras dos días dedicado a coleccionistas y profesionales.

También la obra más cara de la feria, la pintura "The Beach", de Fernando Botero, que se vende en la galería Marlborough por 946.000 euros, es otra de las atracciones de un recorrido en el que la zona destinada al programa ARCO 40 es una de las más visitadas.

En un espacio de cuarenta metros cuadrados, estas galerías situadas en el pabellón 8 y 10, alrededor del programa oficial, exhiben obras realizadas en los últimos tres años de un máximo de tres artistas.

Los numerosos jóvenes que se acercan a la cita madrileña con el arte, tras pagar los 32 euros de acceso, curiosean buscando lo más llamativo e innovador y no dejan de hacerse una fotografía junto a las obras que más les atraen, como la de Eugenio Merino o la del hombre disfrazado de oso que se da golpes contra una pared de "littlewhitehead", que se exhibe en la Galería Gimpel Fils de Londres.

El de ARCO 40 es un recorrido muy diverso y en él se pueden contemplar todos los estilos y disciplinas. La fotografía es uno de los lenguajes que tiene un lugar especial, como los espectaculares fotomontajes de Pablo Genovés "El juicio" y "Otra Biblioteca", que cuelgan en la galería Art Nuevo de Murcia, junto a las esculturas en aluminio y acero inoxidable de Juan Asensio.

En esta oferta no faltan creadores que hacen de su arte una denuncia, como Regina José Galindo que a través de sus vídeos e imágenes protesta contra las violaciones, en "El dolor de un pañuelo", y contra la falta de libertad femenina en "Libertad condicional", en la galería italiana Prometeo Gallery di Ida Pisani.

La mujer, enfrentada a una metralleta o a la maternidad, también es protagonista de las pinturas de Aimée García que muestra Factoría Compostela, de Santiago de Compostela.

Más amables son las obras en las que la japonesa Chiharu Shiota crea a partir de objetos cotidianos unas instalaciones en las que está presente la memoria, lo femenino, las ausencias, y que se pueden contemplar en la madrileña Nieves Fernández. Objetos como una máquina de coser o un camisón quedan envueltos en una gran maraña de hilos o de lana, material que para ella representa esos sentimientos que se pueden moldear y que envuelven la vida.

El artista Ingo Giezendanner cuelga sus obras en el gran mural, en blanco y negro, que representa una gran ciudad y que domina el espacio de la galería Espacio Líquido de Gijón. También en blanco y negro son sus cuadros llenos de líneas y geométricas, en los que en ocasiones se proyecta un vídeo.

Difícil de explicar es la obra de Ángel Núñez que se puede ver en la galería Barcelos de Vigo. Seis motores mueven unos brazos acabados en pequeñas luces que giran y forman palabras. En este mismo espacio se muestran dos vídeos del mismo autor, en uno de los cuales se escucha el corazón de una mujer que toca el violín.

Ironía, humor, violencia se unen en la instalación "Vida perra", otra de las más visitadas en la galería MS.Madrid, en la que Víctor Pulido ha creado cuatro esculturas de perros, dos de los cuales se disputan una silla, mientras que otro observa desde un sillón y un cuarto mira desafiante al público.

Un público al que también atraen los montajes con discos de vinilo de Carlos Aires, artista que, tras el éxito del año pasado, repite en la galería Sandunga de Granada; así como las imágenes de figuras encerradas en bloques transparentes de Michal Macku, en la galería italiana Paciarte Contemporary, donde se muestran también las espectaculares fotografías de Clark & Pougnaud y Sandy Skoglund.