Viernes, 19 de Febrero de 2010

Un año de los trajes que desnudaron al honorable

En este tiempo de ser uno de los principales barones de Rajoy a estar distanciado de la sede nacional de Génova

S. T. ·19/02/2010 - 06:00h

El molt honorable Francisco Camps ha pasado en un año de ser uno de los principales barones de Rajoy a estar distanciado de la sede nacional de Génova. La culpa la tiene el caso Gürtel, que le estalló de pleno hoy hace un año al trascender que pudo recibir 30.000 euros en trajes de la trama corrupta. Unos regalos a cambio de los cuales Orange Market, filial valenciana de la red de Francisco Correa, se habría beneficiado de contratos con la Generalitat.

Baltasar Garzón desgajó una parte de la Gürtel y la envió el 5 de marzo al Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJCV) ante la existencia de indicios por supuestos delitos de prevaricación y soborno. Camps declaró como imputado el 14 de mayo. Con él se sentaron en el banquillo su número dos, Ricardo Costa, y otros dos ex altos cargos, Víctor Campos y Rafael Betoret.

El 3 de agosto, el TSJCV archivó el caso. La oposición denunció la ligazón entre el jefe del Consell y el presidente del tribunal, Juan Luis de la Rúa, amigo "íntimo" de Camps.

En octubre, el levantamiento parcial del secreto de sumario de la Gürtel reveló los lazos entre el PP valenciano y las empresas de la red en el marco de una presunta financiación ilegal del partido. Rajoy pidió la cabeza de Costa. Camps se resistió y enfureció a su jefe, pero al final tuvo que ceder. La confianza entre los dos quedó herida.