Jueves, 18 de Febrero de 2010

Trabajadores salud se niegan a ser tratados contra tuberculosis

Reuters ·18/02/2010 - 22:29h

Por Amy Norton

Los empleados de hospitales y hogares de cuidados especializados que se infectan con tuberculosis latente se negarían a usar una terapia para prevenir que la enfermedad progrese a su forma activa.

El estudio, que siguió a pacientes con tuberculosis latente en 32 centros médicos en Estados Unidos y Canadá, halló que 22 de 53 profesionales de la salud a los que se les ofreció tratamiento lo rechazaron.

El 17 por ciento de los 720 pacientes en el estudio rechazó el uso de un fármaco para protegerse de la tuberculosis activa.

A diferencia de otros pacientes, los trabajadores de la salud (empleados de un hospital u hogar de cuidados especializados) eran casi 5 veces más propensos a rechazar el tratamiento, según publica la revista Chest.

La tuberculosis (TB) latente es una infección crónica, pero sin síntomas y no contagiosa, con la bacteria de la TB. Se detecta por la prueba cutánea de la tuberculina.

Esas infecciones son comunes en el mundo porque en la mayoría de las personas el sistema inmune puede suprimir la bacteria de la TB. Se estima que hasta 15 millones de estadounidenses tienen TB latente.

El peligro de la TB latente es que puede volverse activa; la TB activa ataca los pulmones con síntomas como tos grave, dolor de tórax y pérdida de peso. También se puede diseminar por el aire de persona a persona.

Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan tratar la TB latente en personas con alto riesgo de desarrollar una infección activa, incluidas las que tienen el sistema inmune comprometido, ya sea por el VIH o fármacos supresores inmunológicos.

Se desconoce por qué los trabajadores de la salud fueron más propensos que otras personas a rechazar el tratamiento. Una posibilidad es que no consideraran significativo el riesgo de desarrollar TB activa, según el doctor C. Robert Horsburgh Jr., de Boston University School of Public Health.

El riesgo promedio de desarrollar TB activa es de 1 en 20, dijo Horsburgh a Reuters Health por e-mail. "También estarían más preocupados por los efectos adversos de los fármacos usados para tratar la TB latente porque ven los efectos secundarios en los pacientes que cuidan", agregó.

El tratamiento de la TB latente dura meses. La terapia estándar es un fármaco llamado isoniazida, que se indica durante 9 meses. Otra opción es la rifampina durante 4 meses.

Los efectos adversos más comunes de la isoniazida incluyen el malestar estomacal y la diarrea; además, está asociada con casos de daño hepático grave. La rifampina causaría malestar estomacal, náuseas y dolor de cabeza.

El equipo de Horsburgh halló que los trabajadores de la salud, además de ser más propensos a negarse a recibir tratamiento, tenían más riesgo a no finalizar la terapia. De los 209 tratamientos indicados, 125 no terminaron.

Los residentes de hogares de cuidados especiales, refugios y cárceles también tenían alto riesgo de no finalizar el tratamiento farmacológico.

Pero un factor que mejoró el cumplimiento general del tratamiento fue una terapia más corta.

La mayoría de participantes que aceptó el tratamiento recibió isoniazida durante 9 meses, pero los que recibieron la terapia de 4 meses con rifampina fueron más propensos a completar el tratamiento (el 65 versus el 45 por ciento tratado con isoniazida).

Según el equipo, la conclusión es que los tratamientos más cortos alentarían a más pacientes a cumplirlos. Pero los autores señalan que la efectividad de los cuatro meses de rifampina aún no se comprobó en grandes ensayos clínicos.

FUENTE: Chest, febrero del 2010.