Martes, 16 de Febrero de 2010

El Congreso examina a Zapatero con pocas expectativas de lograr un pacto

EFE ·16/02/2010 - 20:47h

EFE - El líder de la oposición, Mariano Rajoy y la portavoz parlamentaria popular, Soraya Sáez de Santamaría, escuchan la intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la sesión de control al Ejecutivo celebrada hoy en el Congreso de los Diputados.

El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, someterá mañana al pleno del Congreso sus planes para sacar al país de la recesión y comprobará las dificultades de alcanzar un gran pacto, por la manifiesta desconfianza entre populares y socialistas y sus diferentes recetas frente a la crisis.

Tanto el Gobierno como el PP destacan la importancia del primer debate que el Parlamento dedicará este año a la crisis económica, pero, desde posiciones prácticamente irreconciliables, ninguno tiene fe en las posibilidades de un pacto nacional.

De hecho, la ronda de contactos que hoy inicia el PSOE en el Congreso con CiU para buscar "acuerdos básicos" ha comenzado ya con polémica, al protestar el PP por ser la última formación con la que hablarán los socialistas.

Los populares han avanzado además que la intención de su líder, Mariano Rajoy, es desacreditar mañana con dureza la gestión de Zapatero y demostrar que él está preparado para gobernar con un programa económico propio.

No desvelan en la Moncloa si Zapatero hablará en su intervención del pacto por el que ha abogado el Rey al reclamar públicamente "grandes esfuerzos y grandes acuerdos" para recuperar el crecimiento.

Según apuntan desde el Gobierno, Zapatero reconocerá ante el pleno que la situación todavía es difícil, pero sostendrá que el país "podría estar en la antesala de la recuperación".

Defenderá así las reformas diseñadas para afrontar la crisis -la ley de economía sostenible, la reforma laboral y de las pensiones y el plan de austeridad de las administraciones- y analizará la evolución de los mercados durante las dos últimas semanas, cuando se registró una "vertiginosa caída" de la bolsa.

Para el Gobierno, será el momento de ver la disposición del PP al acuerdo y su voluntad de arrimar el hombro.

Antes del debate ya hay respuesta desde el PP: su portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, ha instado hoy a los socialistas a hacer "una profunda reflexión" sobre la gestión económica del Gobierno y les ha advertido de que, de momento, su "errática" política no puede contar con el respaldo de los populares.

Rajoy, según han destacado a Efe fuentes del partido, defenderá el programa económico del PP basado en la austeridad del gasto, la bajada de impuestos y la necesidad de reformas sin crear alarma social.

Confrontará además la "nula preparación" que a su juicio tiene Zapatero con la gestión económica de los gobiernos del PP y su capacidad para sacar al país de anteriores crisis.

CiU será el principal valedor del pacto de Estado y así lo ha defendido su portavoz, Josep Antoni Durán i Lleida, en la reunión que ha mantenido esta tarde con el portavoz socialista, José Antonio Alonso, en el marco de la ronda de contactos que el PSOE mantendrá con todas las fuerzas políticas en los próximos diez días.

El dirigente de CiU ha señalado, no obstante, que si no se pudiera llegar a ese gran pacto por el que hace tiempo que aboga la federación nacionalista, sí podrían alcanzarse consensos en algunas materias económicas, aunque su pretensión original vaya "mucho más allá".

ERC también apuesta por un pacto, pero ha dejado claro que sólo lo aceptará si se preservan las competencias económicas y sociales de la Generalitat, lo que incluye las inversiones del Estado en Cataluña y los recursos para desarrollar políticas sociales.

Su portavoz en el Congreso, Joan Ridao, ha estimado que hay consenso social y político suficiente para alcanzar ese gran acuerdo, pero ha dudado de que el Gobierno pretenda algo más allá de "gesticular" cuando ni Zapatero ni ningún otro miembro de su gabinete ha hablado con los grupos parlamentarios.

Izquierda Unida también ha avanzado sus exigencias para un pacto, que pasa por una lucha decidida contra el fraude fiscal, una reforma fiscal progresiva, la creación de empleo público, un plan de choque contra el desempleo y el apoyo a las pymes.

El coordinador general de esta formación, Cayo Lara, ha apostado por buscar "una salida por la izquierda" a la crisis, pero se ha mostrado "pesimista" respecto al acuerdo porque las recetas del Gobierno "caminan en otra dirección".

En la misma línea, el portavoz de ICV, Joan Herrera, ha dudado de la voluntad real del Gobierno de alcanzar un acuerdo nacional cuando lo único que plantea son propuestas de reforma laboral y de pensiones y ninguna de ajuste del sistema financiero.