Martes, 16 de Febrero de 2010

Los mensajes del comatoso belga eran falsos

Un estudio confirma que Rom Houben no pudo comunicarse con un teclado

NUÑO DOMÍNGUEZ ·16/02/2010 - 08:30h

Rom Houben y su madre. AFP

El pasado noviembre, Rom Houben saltó al estrellato mediático tras romper el silencio del coma en el que llevaba más de 20 años. Aunque seguía paralizado casi por completo, el paciente logró escribir en un teclado con la ayuda de una asistente. "Total impotencia. Al principio estaba enfadado, pero después aprendí a vivir con ello", tecleó con su dedo índice. La noticia despertó el escepticismo de muchos expertos que dudaban de la técnica utilizada, conocida como "comunicación facilitada" (FC, en inglés).

Ahora, otro estudio ha demostrado que Houben carece de la fuerza y la coordinación necesarias para usar el teclado, lo que hace falsos todos sus mensajes, según un artículo de Der Spiegel. El medio alemán, que publicó el caso de Houben en noviembre, dice ahora que mensajes como "meditaba y soñaba que estaba en otro lugar" atribuidos al enfermo son en realidad obra de su asistente, que tal vez se dejó llevar de forma inconsciente.

El responsable de la revisión ha sido Steven Laureys, el neurólogo de la Universidad de Lieja (Bélgica) que descubrió que el cerebro de Houben no estaba totalmente dormido. Señala que su trabajo con tres pacientes con daños cerebrales ha demostrado que no pueden comunicarse sin un asistente, según explicó a Público. Laureys dice que él nunca encargó las pruebas de FC con Houben y confirma que la técnica "no funciona en la mayoría de los casos" .

Signos de consciencia

Sigue convencido de que Houben, y como él muchos otros pacientes en coma, presentan signos de consciencia. Lo apuntó en un estudio reciente publicado en NEJM en el que una minoría de pacientes en estado vegetativo fueron capaces de responder a preguntas con el pensamiento gracias a un escáner cerebral. Houben participó en ese estudio pero no logró comunicarse, reconoce Laureys. Ahora quiere buscar otra forma para conseguir hablar con el enfermo. "Es una gran frustración saber que están conscientes y que no pueden comunicarse", lamenta.