Martes, 16 de Febrero de 2010

La captura de un jefe talibán es sólo un principio, afirma EEUU

Reuters ·16/02/2010 - 18:55h

La captura en Pakistán del máximo comandante militar del movimiento talibán se ha producido tras meses de investigación en la sombra de las autoridades estadounidenses, que consideraron la falta de acción de Islamabad como una gran amenaza para su estrategia bélica en Afganistán.

Sin embargo, tanto las autoridades de EEUU como analistas externos señalaron el martes que es demasiado pronto para decir si la cooperación paquistaní para atrapar al mulá Abdul Ghani Baradar a principios de este mes se ampliará para capturar a otros de los hombres más buscados por EEUU, como los responsables del ataque a Mumbai en 2008.

"Éste es un juego de pulgadas. Es muy improbable que los paquistaníes cambien un cien por cien de la noche a la mañana", dijo el ex analista de la CIA Bruce Riedel, que ahora trabaja en el grupo de expertos de Washington Brookings Institution.

"Pero es importante", comentó sobre la operación conjunta entre las agencias de inteligencia paquistaní y estadounidense que capturó al líder talibán.

Al mulá Baradar se le ha descrito como a uno de los principales estrategas talibanes en Afganistán, y las autoridades de EEUU señalaron que los interrogatorios que hay en marcha podrían proporcionarles información significativa sobre el liderazgo, la capacidad y las operaciones militares del grupo, en un momento crítico de escalada de las operaciones lideradas por EEUU en Afganistán.

"Éste es alguien importante en los talibanes afganos. Si está fuera de circulación será un serio revés para los talibanes a corto plazo y asestará un serio golpe personal al mulá Omar, que lleva años delegando en él como un colega de fiar", indicó un agente de seguridad nacional de EEUU.

Otros representantes del Estado se mostraron más cautos, citando la capacidad de adaptación de los talibanes como organización y su habilidad para ocupar el vacío de poder tan pronto como éstos son capturados o asesinados.

"Cuánto tiempo les lleva (...) reconstituirse depende de la situación", indicó a los periodistas el coronel David Lapan, portavoz del Pentágono. Aunque Lepan no pudo confirmar ni desmentir la captura de Baradar, dijo que la experiencia pasada muestra que operaciones similares han tenido "un impacto inmediato en sus operaciones".

PARTICIPACIÓN DE LA CIA

La operación que atrapó a Baradar fue obra la agencia de inteligencia paquistaní, la Dirección de Inteligencia Inter-Servicios, o ISI en sus siglas en inglés, con la participación de agentes de la CIA, según funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato.

El general Stanley McChrystal, comandante de las tropas estadounidenses y de la OTAN desplegadas en Afganistán, ha dejado claro que "considera toda la zona, no sólo Afganistán, como parte de la batalla", indicó Lapan, subrayando los llamamientos de Washington para que Islamabad actúe contra los talibanes, tanto afganos como paquistaníes, que pasan por su territorio.

Pakistán ha dicho en los últimos meses que quiere tener un papel más importante en los esfuerzos de reconciliación en Afganistán.

No está claro cómo encaja la captura de Baradar en estas conversaciones, pero tanto el Ejército como los políticos estadounidenses han insistido en que la guerra en Afganistán no puede ganarse sólo en el campo de batalla, sino también reconciliando a las facciones en conflicto.