Domingo, 14 de Febrero de 2010

Clinton anuncia "sanciones más duras" contra Irán

La secretaria de Estado de EEUU dice que la república islámica "no deja otra alternativa"

EFE ·14/02/2010 - 18:41h

AFP - Hillary Clinton, antes de discurso ante el Foro EEUU-Mundo Islámico en Doha.

El tira y afloja entre Estados Unidos e Irán continúa. La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, ha afirmado "que la postura de Irán no deja otra opción a la comunidad internacional más que endurecer las sanciones contra él que pague un precio más alto por sus postulados", dijo en un discurso ante el Foro EEUU-Mundo Islámico en Doha, transmitido por el canal qatarí Al Yazira.

El pasado día 11, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, anunció que su país ya había producido el primer paquete de uranio enriquecido al 20%. Además, la jefa de la diplomacia estadounidense agregó que el régimen de Teherán "ha rechazado demostrar a la comunidad internacional que su programa nuclear es con fines pacíficos".

Por su parte, el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, el general James Jones, afirmó que EEUU presentará "este mes" al Consejo de Seguridad las nuevas sanciones contra Irán, que podrían provocar un "cambio de régimen", aseguró.

En una entrevista en el programa 'Fox News Sunday' de la cadena de televisión Fox, indicó que EEUU propondrá una cuarta ronda de sanciones contra Teherán en la ONU y buscará la "solidaridad" de los miembros del Consejo de Seguridad, aunque aseguró que Washington tiene un apoyo "tremendo" para lograr su aprobación.

Las sanciones funcionan mejor si "mantienes sobre la mesa la opción militar"

Jones afirmó que EEUU no está buscando "activamente" un cambio de régimen en Irán, dado que considera que deben ser los propios iraníes los que decidan su destino, pero recalcó que las sanciones podrían contribuir a que lo haya a la vista de los problemas internos que tiene el Gobierno del presidente Mahmud Ahmadineyad.

Por su parte, el ex vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, indicó en una entrevista de la cadena ABC que aún no está convencido de que el Gobierno del presidente Barack Obama hará lo que haga falta para prevenir que Irán desarrolle armas nucleares.

"Aún me tienen que convencer", dijo, al tiempo que afirmó que sería una buena idea no descartar la opción militar. Las sanciones funcionan mejor si "mantienes sobre la mesa la opción militar", afirmó. "No creo que quieras eliminar la posibilidad de la acción militar. Creo que es esencial para dar sentido a las negociaciones sobre las sanciones", opinó.

El papel de EEUU en otros conflictos

Por otro lado, Clinton también tuvo tiempo para analizar el papel de su país en otros conflictos. De ese modo, afirmó que en cuanto a Oriente Medio, "EEUU ha alentado a Israel a que detenga el desarrollo de los asentamientos judíos" y que la postura de su país sobre las colonias no ha cambiado. A

Asimismo, reiteró el respaldo de Washington al proceso de paz para hallar una solución al conflicto palestino-israelí sobre la base de dos Estados. "Procuramos establecer una paz global en Oriente Medio que comprenda un Estado israelí y otro palestino", subrayó.

Clinton defendió la presencia de tropas internacionales en suelo afgano  

Clinton aseguró que EEUU está determinado a desempeñar un papel efectivo para alcanzar una solución en temas como Jerusalén, los refugiados y las fronteras. "Estamos decididos a lograr una solución para el conflicto y pedimos la resolución de diferencias mediante el diálogo", agregó.

Respecto a Afganistán, Clinton defendió la presencia de tropas internacionales en suelo afgano y sus esfuerzos para reinsertar a miembros de los talibanes en la sociedad. "EEUU no tiene ninguna ambición en Afganistán pero tampoco tiene ninguna intención de renunciar a Afganistán", dijo Clinton, quien adelantó que cuando acabe la presencia militar en este país, continuarán con la civil.

Su discurso ante el Foro EEUU-Mundo Islámico se produce tras el que el que pronunció el presidente norteamericano, Barack Obama, el pasado junio en Egipto, donde ofreció un "nuevo comienzo" en las relaciones entre EEUU y el mundo musulmán, basado en los intereses y el respeto mutuos.