Sábado, 13 de Febrero de 2010

Prohibido el paso a las mujeres cofrades

Tres hermandades de Sevilla aún vetan a las nazarenas

O. CARBALLAR / J. A. ROMERO ·13/02/2010 - 08:00h

Raúl Caro - Una penitente, en la Semana Santa de Sevilla del año pasado.

Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, el Gran Poder de Sevilla adoptó el pasado miércoles una decisión histórica: las mujeres también podrán desfilar como nazarenas. La noticia, acogida con satisfacción por la mayoría de los sectores de la ciudad, no ha terminado, sin embargo, de convencer plenamente. De las 60 cofradías que hacen estación de penitencia, aún quedan tres que continúan discriminando a las mujeres y, lo que puede ser aún más preocupante, ni siquiera se plantean modificar esa desigualdad. Son el Silencio, el Santo Entierro y la Quinta Angustia.

"No tenemos nada que decir, nuestras reglas están como están", aseguró a Público el hermano mayor del Silencio, Antonio Rodríguez Cordero. Más directo y rotundo fue aún su homólogo en el Santo Entierro: "Mi hermandad no tiene nada pensado sobre la inclusión de nazarenas, al menos para este año; de lo que estoy pendiente ahora es de la Ley del Aborto del Gobierno, que es lo que de verdad me preocupa", aseguró Luis Miguel Onieva Giménez.

Ambas hermandades, el Silencio y el Santo Entierro, abanderaron la pasada Semana Santa en Sevilla el movimiento contra la reforma de esa ley. El Consejo General de Hermandades y Cofradías desestimó lucir los famosos lazos blancos, pero estableció rezar una oración "en defensa de la vida" antes de las estaciones de penitencia. El Santo Entierro también promovió la participación de jóvenes cofrades en la manifestación del pasado octubre, en Madrid, en Defensa del Derecho a la Vida, la Mujer y la Maternidad.

Como cualquier organización con proyectos sociales o benéficos, las hermandades reciben subvenciones públicas. ¿Pero es coherente que las que aún discriminan a las mujeres y, por tanto, violan el espíritu de la Ley de Igualdad perciban estas ayudas? "Mientras que las subvenciones públicas no limiten la doctrina, no me parecen ilegales", explica Enrique Esquivias, hermano mayor del Gran Poder, la última hermandad en modificar sus reglas. Es, aunque expresada de otro modo, la misma tesis sostenida por el nuevo arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo: "Pobres, pero libres".

Las pioneras

"Las mujeres tenemos el mismo derecho que los hombres a realizar la estación de penitencia [el más importante acto de culto]", asegura Maruja Vilches. Ella lleva ventaja: fue, en 2006, la primera mujer encargada del pregón de Gloria y desde hace 25 años sale de nazarena en los Javieres. "Me parece fantástico que una hermandad tan carismática como el Gran Poder haya admitido por fin a las mujeres y espero que las demás también se lo estén pensando", añade.

Apenas un mes antes de que el Gran Poder permitiera la salida de nazarenas lo hizo la hermandad del Amor, cuando, tras pedir el aval de los servicios jurídicos del arzobispado, recibió el visto bueno. La resolución, no obstante, ha tardado 11 años en llegar. Lo mismo que lleva esperando la Quinta Angustia, que probablemente será la próxima en poner fin a esta desigualdad. Este periódico intentó contactar, sin éxito, con su hermano mayor.

Fue el propio Carlos Amigo Vallejo, siendo arzobispo, quien recomendó en 2001 a las hermandades que establecieran la igualdad entre hermanos y hermanas.