Martes, 18 de Diciembre de 2007

Romario, suspendido 120 días por dopaje

El brasileño dio positivo de finasterida, una sustancia que se encuentra en un producto anticalvicie

AGENCIAS ·18/12/2007 - 22:24h

EFE - Romario, recogiendo un premio en Río de Janeiro por haber marcado su gol número 1.000.

El veterano futbolista brasileño Romario de Souza Faria ha sido condenado hoy a 120 días de suspensión por dopaje en un partido de la liga brasileña del pasado 28 de octubre, informaron fuentes deportivas.

El futbolista de 41 años dio positivo de finasterida, una sustancia que se encuentra en un producto anticalvicie, que el jugador ha reconocido que toma "desde hace trece años", y que está prohibido porque puede enmascarar el consumo de anabolizantes. Su club, el Vasco da Gama, recurrirá la decisión, que fue tomada en una ajustada votación en el Superior Tribunal de Justicia Deportiva de Brasil, que tuvo la emoción de un partido de fútbol.

La votación llegó empatada a dos y el presidente del tribunal, Otavio Augusto Toledo, inclinó la balanza hacia el castigo, alegando que no podía "huir" de su "obligación". Si la sanción de cuatro meses se confirma, el ex número uno del mundo podría verse obligado a adelantar el final de su prolongada carrera deportiva.El delantero quería seguir jugando hasta el final de la Copa Guanabara, que marca la mitad del campeonato regional de Río de Janeiro y que se disputará el próximo 24 de febrero.

Romario continuará trabajando en su equipo como entrenador, como fue anunciado hace dos semanas.Las intenciones del que fuera campeón del mundo en 1994 pasaban por continuar jugando al tiempo que dirigía a sus compañeros desde la banda, como ya hizo en un encuentro de la Copa Sudamericana el pasado octubre.

El ex jugador del Barcelona y Valencia prolongó su carrera con el único objetivo de marcar 1.000 goles en el cómputo global de su carrera deportiva, marca que sólo había conseguido el mítico Pelé.El "Baixinho" logró la marca el pasado mayo y paró la cuenta en 1.002 goles, según sus propias cuentas, que incluyen partidos de juvenil, amistosos y hasta en dos partidos de homenaje a él, celebrados tras haber anunciado su retirada en sendas ocasiones. Ahora, Romario pretendía continuar jugando para despedirse con la conquista de un trofeo, que quería que fuera la Copa Guanabara.