Viernes, 12 de Febrero de 2010

"Soy ese tipo al que nunca le dan el premio"

El actor opta al Goya por su papel en la controvertida El Cónsul de Sodoma

LÍDIA PENELO ·12/02/2010 - 08:00h

Jordi Mollà en la piel del poeta.

Rechazó un papel en la serie Perdidos para encarnar a Jaime Gil de Biedma en El cónsul de Sodoma. Necesitaba un personaje que le llenara, y se guió por la intuición. Meses después, con la película estrenada y la polémica servida, Jordi Mollà opta al Goya al mejor actor por dar vida al autor de Poemas Póstumos en la película dirigida por Sigfrid Monleón. Sin embargo, llevarse la estatuilla a casa no le quita el sueño. "Creo que lo tengo difícil. Es la quinta vez que estoy nominado. Pero no sé si este es mi premio, me identifico más con el tipo al que nominan y nunca se lo dan", dice.

Las críticas que ha despertado El cónsul de Sodoma, como la de Juan Marsé, que la calificó de "grotesca, ridícula, falsa, inverosímil, sucia, pedante, dirigida por un fallero incompetente y mal interpretada", no trastornan al actor: "Prefiero mantenerme al margen. Ni se me ocurre meterme en un partido de tenis de artículos para poder decir mi opinión. Opto por la creatividad y no por la destrucción".

La idea de meterse en la piel del poeta le entusiasmó desde el principio. Habla de él llamándolo Jaime, como si fuera un buen amigo. "Me acerqué a él poco a poco. Era un lujo que me permití. Primero leí la biografía de Dalmau, luego otros libros y más tarde su poesía. Encontré más al personaje en los lugares donde se descontroló que en sus versos".

El juego de la voz

La voz es algo que fascina al actor que se disputa el premio con Luis Tosar. "A través de la voz puedes encontrar el gesto. Es un camino que me funciona. A veces me pongo cosas en la boca para experimentar. Mientras preparaba el papel, llevaba en el iPod archivos con la voz de Jaime, me creé una atmósfera completa", recuerda. Y ahora, tras interpretar al poeta, hay unos versos que no puede dejar de recordar y recitar desde la entraña: "Que la vida iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde".