Jueves, 11 de Febrero de 2010

Hallan una pista de la adicción a los ansiolíticos

Reuters ·11/02/2010 - 10:19h

Los fármacos similares al Valium usan las mismas "vías de recompensa" potencialmente adictivas en el cerebro que la heroína y el cannabis, según un grupo de científicos, un hallazgo que podría ayudar en la búsqueda de medicinas alternativas para la ansiedad.

Investigadores de Suiza y Estados Unidos hallaron que los medicamentos llamados benzodiazepinas, como Ativan, Xanax y Valium, ejercen un efecto calmante al impulsar la acción de un neurotransmisor llamado ácido gamma-aminobutírico (GABA) del mismo modo que lo hacen drogas adictivas como opiáceos y cannabinoides.

Esto a su vez activa la hormona de la gratificación, la dopamina, en el cerebro, dijeron los científicos el miércoles, demostrando que ambos tipos de sustancias usan las mismas "vías de recompensa".

Los resultados podrían ayudar a desarrollar una nueva generación de benzodiazepinas no adictivas, escribieron en la revista Nature.

El medicamento de Roche Valium, conocido genéricamente como diazepam, es el más conocido entre esta clase de fármacos y desde la década de 1960 domina el mercado de los ansiolíticos.

El estudio halló que las benzodiazepinas parecían funcionar adhiriéndose a una parte particular del GABA, que los investigadores bautizaron como la subunidad alfa1 del receptor GABA tipo A.

Los resultados demuestran que el desarrollo de benzodiazepinas similares que se adhieren a otra parte diferente del neutransmisor podría ofrecer los mismos beneficios pero sin su efecto colateral adictivo, dijo el equipo.

Un estudio publicado también este mes concluyó que las personas con mayores niveles de dopamina en el cerebro solían tener una conducta adictiva.

Varias compañías farmacéuticas están intentando desde hace tiempo desarrollar benzodiazepinas alterando su composición química para provocar un efecto más selectivo que evite consecuencias no deseadas, pero hasta ahora no lo han conseguido.

Científicos alemanes que realizaron una investigación sobre un nuevo compuesto dijeron el año pasado que creían haber encontrado un mejor ansiolítico para contrarrestar los ataques de pánico sin los efectos secundarios de fármacos existentes.