Jueves, 11 de Febrero de 2010

Cruce de acusaciones entre Los Esquiroles

Cinco miembros de un clan gitano encerraron a una joven para forzar su emparejamiento

PÚBLICO ·11/02/2010 - 06:55h

Los acusados, ayer, en el juicio. - EFE

Dolores, que tiene 19 años, no aceptaba emparejarse con el hermano del jefe del clan, que la había abandonado por otra (una de las acusadas). Esa rebeldía le costó, presuntamente, una cautividad de tres semanas en una caseta abandonada cerca de Centelles (Barcelona), atada con una cadena de perro al cuello, según la versión del fiscal. Allí, fue violada, torturada y rapada al cero. Una llamada anónima puso en alerta a los Mossos dEsquadra, que consiguieron liberarla, cuando rozaba la inanición. La chica necesitó un mes y medio para reponerse de las contusiones, úlceras, hematomas y cortes que sufrió. Necesitó atención psicológica.

Ocurrió en julio de 2008 y desde entonces, los cinco acusados han permanecido en prisión. Los presuntos autores, miembros del clan gitano Los Esquiroles, son los hermanos Juan (el líder) y Pascual E.; la madre de ambos, Adelina J.; la novia del jefe, Jessica G.; y Juan Gabriel B. Ayer, en el juicio, se exculparon cruzándose acusaciones los unos a los otros. El fiscal pide penas de hasta 15 años de cárcel para cuatro de los imputados y 30 para el que la violó.

El principal acusado, Pascual, negó que hubiese violado a la joven y acusó directamente a su hermano, Juan, como autor del cautiverio y de las palizas: "Aquí, por miedo, hacemos lo que nos dice el hijo mayor, el jefe", declaró Pascual. La madre de ambos, que en un principio dijo no recordar nada, acabó reconociendo que temía a su hijo Juan.