Martes, 18 de Diciembre de 2007

El caso del 'juez de la pistola' queda en manos del Supremo

El juzgado de Móstoles se inhibe, al ser aforado el magistrado del Tribunal Constitucional. Un joven denuncia que el magistrado del TC García-Calvo lo amenazó con un arma.

ÁNGELES VÁZQUEZ ·18/12/2007 - 20:39h

La Sala Segunda del Tribunal Supremo será la encargada de decidir sobre la denuncia presentada contra el magistrado del Constitucional Roberto García-Calvo por un joven de 24 años con el que tuvo un percance de tráfico, en el que, según dice el texto, le amenazó con una pistola.

La denuncia, presentada en la madrugada del pasado 14 de julio, correspondió al Juzgado de Instrucción número 5 de Móstoles (Madrid), que el lunes se inhibió a favor de la Sala de lo Penal del Supremo, órgano competente para investigar a García-Calvo por su condición de aforado como magistrado del Tribunal Constitucional.

Cuando el Supremo reciba la denuncia presentada por Vicente Garcerán Martínez, se la trasladará al fiscal para que informe sobre la competencia de la Sala Segunda y si debe admitirla a trámite. El alto tribunal decidirá entonces si es competente para investigar el incidente (lo que admite pocas dudas, por la condición de aforado de García-Calvo). En cuanto a su admisión a trámite, las fuentes consultadas coincidieron en que previsiblemente así ocurrirá por las características de los hechos denunciados. Se nombrará a un instructor que ordenará diligencias, como la toma de declaración de los intervinientes, es decir, Garcerán y García-Calvo. No obstante, es difícil que después prospere la acusación, porque es probable que se convertirá en la palabra de uno contra la de otro.

Mostrar la pistola en su funda

Según la denuncia de Garcerán, sobre las 21.45 horas del 13 de julio, en la carretera de Boadilla del Monte a Madrid, un vehículo se le echó encima, por lo que le hizo un gesto con el que pretendía decirle "estás loco, ten cuidado". El otro conductor, a bordo de un Land Cruiser, le respondió con otro gesto ("loco estás tú") y aceleró. Al ponerse a su altura, hizo el gesto con la mano de "te voy a pegar un tiro" y le mostró una cartera. Garcerán detuvo en el arcén su vehículo al creer que era un policía.

La denuncia explica que una vez detenidos, la otra persona, a la que describe como "de unos 60 años, español, de unos 172 centímetros de altura, complexión delgada y con mucho pelo blanco, y teniendo una verruga por encima de la boca", le pidió la documentación y le enseñó un carné que en su denuncia describió como de conducir "de los nuevos", aunque ayer aseguró a este diario que incluía la palabra "magistrado". Garcerán se negó a mostrar su documentación y su interlocutor le dijo: "No sabes quién soy, soy juez".

Entonces, éste se volvió al coche y de una mochila sacó una pistola con una funda "marrón clarita" que se metió en el bolsillo del pantalón. A continuación le espetó: "Te meto un tiro". Garcerán contestó: "No tienes cojones". El individuo cogió su móvil del coche y dijo que iba a llamar a la Guardia Civil, aunque luego le volvió a mostrar la pistola y le repitió: "Te meto un tiro, no sabes quién soy yo". Garcerán habló con la amiga con la que viajaba y decidió marcharse. En la denuncia aseguró que el juez comenzó a seguirles hasta que una glorieta logró despistarle.

El joven reconoció ayer a este diario que tanto él como el juez estaban "muy alterados", y añadió que ya se había olvidado de la denuncia, convencido de que la condición de magistrado del denunciado haría que se archivara.

Por su parte, el magistrado, a través del gabinete de prensa del Constitucional, rehusó hacer manifestaciones sobre el suceso. Sin embargo, en declaraciones publicadas ayer por El País, admitió haber tenido el incidente y ser dueño de armas, pero negó haber sacado ese día la pistola.