Miércoles, 10 de Febrero de 2010

Boadella imagina el homenaje futuro a Els Joglars

JOSÉ ALBERTO ROMERO ·10/02/2010 - 19:36h

“La lengua es posible que sufra cambios y evolucione, es algo inevitable. Es algo que nace, crece y muere. Al igual que un día desapareció el latín, puede desaparecer el catalán y el español”. Con el convencimiento de que toda lengua es pasajera y sólo cabe adaptarse, Albert Boadella juega a emplear el lenguaje del futuro, el de los SMS, para bautizar su última obra, 2036 Omena-G, con la que rinde un homenaje a Els Joglars en su 50º aniversario. La obra, que propone un salto en el tiempo para ver cómo sería un tributo a Els Joglars en un hipotético 75º cumpleaños, se estrena este jueves en el Teatro Lope de Vega de Sevilla.

“Es una obra que deja patente lo que hemos sido a lo largo de todos estos años, está presente el sentido del humor, el sarcasmo, una tragedia siempre divertida y además toca algo que muchas veces ha pasado desapercibido, un equilibrio entre la ternura y la emotividad”, explica Boadella, que emplea el recurso del salto en el tiempo para explicar también rasgos de la sociedad futura que él imagina.

Ello supone también un reto para los actores, la mayoría de ellos jóvenes, que tienen que meterse en la piel de personajes de 50 o 60 años. “Hemos tenido que trabajar muchas cosas, muchos aspectos complicados, como la voz”, cuenta Boadella en rueda de prensa en Sevilla.

La obra 2036 Omena-G se representará en Sevilla hasta el próximo día 21 de febrero. Posteriormente se mostrará en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar (Almería) el 27 de febrero. Del 4 de marzo al 4 de abril estará en los Teatros del Canal de Madrid, y del 11 al 12 de abril en el Teatro Juan Bravo de Segovia.