Miércoles, 10 de Febrero de 2010

ETA y las FARC, consideradas terroristas en Nueva Zelanda

El Gobierno cambia la denominación de ambas organizaciones y podrá congelar sus fondos en el país

EFE ·10/02/2010 - 08:43h

El primer ministro de Nueva Zelanda justificó la decisión por su compromiso en la lucha contra el terrorismo.

Nueva Zelanda incluyó hoy a ETA, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y otras dos organizaciones en su lista de grupos terroristas, cuyos fondos en el país pueden ser congelados. Las autoridades, además, sancionarán a los ciudadanos que en un hipotético caso presten ayuda a integrantes de dichas organizaciones.

Por primera vez, el Gobierno neozelandés califica de terroristas a bandas no designadas como tales por Naciones Unidas para "reafirmar su compromiso en la lucha internacional contra el terrorismo", explicó el primer ministro, John Key. "Estamos determinados a asegurarnos de que Nueva Zelanda no sea objetivo ni fuente de apoyo para actividades terroristas", destacó.

Las otras dos organizaciones extremistas son el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que lucha por la independencia de la minoría kurda de Turquía, y la milicia somalí Al Shabaab, vinculada a Al Qaeda y al régimen fundamentalista de los tribunales islámicos en Mogadiscio. "Estos cuatro grupos han llevado a cabo una amplia serie de actos terroristas, incluyendo el asesinato despiadado de civiles y líderes políticos", señaló el jefe del Ejecutivo neozelandés.

Lucha contra el terrorismo

Hace cinco años, ETA advirtió a la embajada neozelandesa de que sus ciudadanos podían ser objetivo si visitaban España

La designación como organizaciones terroristas autoriza congelar todos sus activos presentes o futuros en Nueva Zelanda, y cualquier individuo o empresa que haga negocios con las organizaciones incurre en un delito de colaboración, castigado con un máximo de 14 años de prisión.

Asistir, refugiar o recaudar fondos para terroristas también están tipificados en el código penal, sin que en su caso sea necesario que el individuo o persona haya sido incluido en la lista de grupos terroristas.

Key justificó la medida para que el país "no sea visto como bueno para hacer negocios por los terroristas". "Aunque el riesgo de un ataque terrorista en Nueva Zelanda es bajo, esto es importante para constreñir las operaciones de redes terroristas en todo el mundo", añadió el primer ministro.

Nueva Zelanda endureció sus leyes antiterroristas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Desde entonces ha incluido a unos 180 individuos y 20 organizaciones en su lista particular, hasta hoy todos refrendados por la ONU.

Hace casi cinco años, ETA advirtió a la Embajada neozelandesa en Madrid de que turistas neozelandesas que viajaran a España podrían ser blanco de atentados de la banda.