Martes, 18 de Diciembre de 2007

Paraíso helado

Conozca la cultura inuti en Groenlandia // Ofrece desde baños en aguas termales a auroras boreales

CRISTIAN BIOSCA ·18/12/2007 - 18:55h

Los españoles eligen para sus viajes, cada vez con más frecuencia, destinos menos tradicionales y clásicos. El pasado verano España fue el segundo país del que llegaron más viajeros al sur de Groenlandia, la isla más grande del mundo, que en 2008 estará por primera vez en FITUR (del 30 de enero al 3 de febrero).


Groenlandia ofrece al viajero rincones prácticamente inexplorados en los que puede practicar deportes al aire libre y disfrutar de un entorno natural repleto de paisajes sobrecogedores, donde se producen algunos fenómenos naturales únicos. Otro de sus atractivos es la observación de la fauna propia de la regiones polares. Más del 80% de su superficie está cubierta de hielo, constituyendo la segunda reserva de hielo del planeta después de la Antártida.


Separada únicamente por 26 kilómetros de Canadá, geográficamente, Groenlandia es parte del continente americano, si bien es un territorio autónomo perteneciente al reino de Dinamarca.  Su punto más septentrional se encuentra a tan sólo 700 kilómetros del Polo Norte. La superficie de la isla es cuatro veces mayor que la de España, pero la mayor parte de la población, de 56.000 habitantes, se concentra en las costas del suroeste, –donde se encuentra Nuuk, su capital–, mientras que el centro de la isla está deshabitado. Aunque su nombre en groenlandés Kalaallit Nunaat significa la tierra de la gente, su densidad de población es de una persona por cada 39 kilómetros cuadrados.

El idioma es el groenlandés –perteneciente a la familia de los idiomas inuit (esquimales), del que otros muchos han adoptado palabras como kayak, anorak o iglú–, y el danés, si bien la mayoría de los habitantes habla también el inglés.


Durante el verano, cuando las temperaturas bajan de los -40ªC hasta unos frescos 15ºC, los viajeros pueden disfrutar del mar lleno de icebergs, del trekking por los glaciares como el gigantesco Inlandis,  de la navegación en kayak o en zodiac por los fiordos, como el Tasermiut, o de un agradable baño en aguas termales. Las montañas Ketil y Ulamertorssuaq, con sus paredes de granito son consideradas una de las 10 maravillas del Ártico.