Martes, 9 de Febrero de 2010

Hombres que comen soja tendrían bajo riesgo de cáncer de pulmón

Reuters ·09/02/2010 - 18:45h

Por Joene Hendry

Los hombres que no fuman y comen mucha soja tendrían bajo riesgo de desarrollar cáncer pulmonar, de acuerdo a un nuevo estudio.

La soja posee isoflavonas, que actúan como estrógeno y tendrían cualidades antitumorales en los cánceres de mama o de próstata, en los que las hormonas son clave, escribió el equipo en American Journal of Clinical Nutrition.

Las células pulmonares tienen propiedades que sugieren que también podrían responder a las isoflavonas.

El equipo de Taichi Shimazu, del Centro Nacional de Oncología, en Tokio, estudió a más de 36.000 hombres y más de 40.000 mujeres en Japón, de entre 45 y 74 años y sin cáncer al inicio del estudio.

Los investigadores siguieron a las mujeres durante 11 años, luego de relevar su alimentación, si fumaban, su historia clínica y estilo de vida en general entre 1995 y 1999.

La tasa de cáncer pulmonar fue baja: 481 hombres (1 en 75) y 178 mujeres (1 en 225) en 11 años.

Entre los 13.000 hombres que nunca habían fumado, hubo 22 casos de cáncer pulmonar en el subgrupo que comía la menor cantidad de soja y 13 casos en el que más consumía. Según Shimazu, el consumo de soja varió significativamente en los hombres (de 34 a 162 gramos diarios).

Tras considerar varios factores, el riesgo disminuyó a la mitad entre ambos subgrupos.

En las mujeres hubo muchos menos casos aún y el equipo no pudo sacar conclusiones sobre los riesgos.

Los autores señalaron que comer soja no fue lo que bajó el riesgo de desarrollar cáncer pulmonar en los hombres. Lo importante es que quienes la consumen podrían ser más propensos a practicar actividades que reducen la posibilidad de sufrir la enfermedad o a comer otros alimentos saludables.

El estudio no registró el uso de suplementos con isoflavonas ni analizó la exposición al humo de segunda mano. Eso significa que hay que confirmar los resultados en Japón y en otros países.

En otras palabras, el estudio no proporciona evidencias suficientes que sugieran un cambio en la conducta alimentaria, indicó Shimazu a Reuters Health.

FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, publicado online el 13 de enero del 2010.