Martes, 18 de Diciembre de 2007

Los fieles realizan el principal ritual de la peregrinación a la Meca

EFE ·18/12/2007 - 18:15h

EFE - Los peregrinos suben por el monte "Al Rahma" (Misericordia) durante la peregrinación anual o "Hach" a la ciudad santa de La Meca.

La subida al monte Arafat, la celebración más importante de la peregrinación anual o "Hach" a la ciudad santa de La Meca, ha reunido hoy a cerca de tres millones de musulmanes en el monte donde Mahoma pronunció su último sermón hace 14 siglos.

Según las autoridades saudíes, la subida de los peregrinos a Arafat, conocido también como "Yabal Al Tauba" (monte de arrepentimiento), que marca el segundo día del "Hach", se ha desarrollado sin incidentes.

Los peregrinos han cubierto el valle y el monte Arafat con sus "Ihram", dos piezas de tela blanca sin costuras que dejan al descubierto las cabezas de los hombres y tapan las de las mujeres, y han permanecido allí hasta la puesta de sol.

La región de Arafat, a unos 19 kilómetros al este de La Meca, está compuesta por un monte, que se llama también "Al Rahma" (Misericordia) y un valle, y la superficie de ambos alcanza los 18 kilómetros cuadrados.

Para los musulmanes, el día de Arafat, que precede a la fiesta del sacrificio, mañana, es el ritual más importante de la peregrinación, ya que es un día de expiación de los pecados y un símbolo del día del "Juicio Final".

Durante este día los peregrinos recitan frecuentemente la invocación de la "Talbiyah": labbayka-Llahumma Labbayk" (Aquí estoy, Señor, aquí estoy") y dirigen sus oraciones a la "Kaaba", en La Meca, donde los musulmanes sitúan el centro del planeta.

Esta invocación debe ser recitada repetidas veces durante el "día de Arafat" al que también se le llama "Waqfa" o "el día del estar de pie", pues los fieles deben pararse de pie en el monte y el valle desde el amanecer hasta la puesta del sol.

Los peregrinos comenzaron a subir a Arafat tras pasar el primer día del "Hach" en el valle de Mina, a 8 kilómetros de La Meca, y donde celebrarán mañana la fiesta del sacrificio o "Al Adha".

En esta fiesta, la principal en el calendario islámico, los musulmanes, en general, y los peregrinos, en particular, degüellan millones de animales desde corderos hasta vacas y camellos, depende de la situación económica de cada familia.

Las autoridades han tomado especiales medidas de seguridad para impedir avalanchas humanas durante el desplazamiento de los peregrinos, especialmente en el llamado puente de "Yamarat" (guijarros).

Este puente lleva a la vecina localidad de Muzdalefa, a la que los peregrinos visitarán en los próximos días, tras recoger guijarros, para lapidar las tres columnas que simbolizan las tentaciones del diablo.

El general Jaled al Mohamadi, responsable de la Policía en esa región, aseguró hoy que más de 9.000 policías han sido enviados al puente de "Yamarat" para orientar a los peregrinos y facilitar su movimiento.

Por su parte, el ministro de Sanidad, Hamad al Mané, aseguró que no se han registrado importantes incidentes durante los primeros dos días del "Hach", y se felicitó por el "éxito" de las autoridades en la organización de la peregrinación este año.

"Todos los peregrinos están en buen estado, y todo se desarrolla de forma correcta hasta el momento", dijo Al Mané desde La Meca a la televisión saudí.

Otros responsables de las decenas de equipos médicos enviados a La Meca confirmaron que "la situación está bajo control", y que sólo 210 peregrinos han recibido tratamiento médico en los hospitales móviles de la Mina, sobre todo por golpes del calor, y han sido dados de alta.

El Mufti de Arabia Saudí, jeque Abdelaziz al Sheij, defendió en un sermón pronunciado en Arafat la pena de muerte, las amputaciones de manos y el resto de los castigos corporales exigidos por la Ley Islámica o "Sharía" y aplicados en Arabia Saudí contra las personas condenadas por asesinato, atraco a mano armada o brujería, entre otros delitos.