Martes, 18 de Diciembre de 2007

Pere Portabella defiende que "lo importante en la creación es la mirada"

EFE ·18/12/2007 - 17:10h

EFE - El cineasta Pere Portabella presentó hoy en Madrid su nueva película, "Die Stille Vor Bach". En la imagen, Portabella, en el Festival Internacional de Cine de Gijón el pasado mes de noviembre.

El cineasta Pere Portabella ha presentado hoy en Madrid su nueva película, titulada "Die Stille Vor Bach" ("El silencio antes de Bach"), en la que, defendiendo la preeminencia de la mirada propia sobre el argumento, propone una reflexión sobre la música, sus silencios y el nuevo espacio europeo.

"Sin final y sin relación causa efecto entre escenas" pero marcando un "especial interés en el ritmo" y "la demora en los planos", según explicó el propio director catalán, el filme, que se estrena en las salas madrileñas el próximo 21 de diciembre, recorre tres siglos de la historia europea con la música de Bach como catalizador.

"Bach es un icono de referencia, un clásico con el que nadie se mete y eso me permitía hablar de otros muchos espacios", ha afirmado el director, quien también resaltó el peso que ocupa Europa en la película: "Hemos creado grandes cosas, pero también se han alcanzado cotas muy altas de barbarie que no se pueden ignorar", ha añadido.

La cinta, que tiene un presupuesto de 1,2 millones de euros, ha sido recientemente galardonada con el premio especial del Jurado del Festival de Gijón y fue proyectada este año en el MOMA de Nueva York, dentro de una retrospectiva de toda su obra.

En este sentido, el autor de "Vampir" (1970) o "Informe general" (1976) afirmó que le satisfacía "empezar a ser útil" para los que empiezan, ya que, "al margen de que la película guste o no, se está convirtiendo en una referencia".

Productor de obras como "Los golfos" (1959), de Carlos Saura, "El cochecito" (1960), de Marco Ferreri, o "Viridiana", de Luis Buñuel, Portabella ha aconsejado a los nuevos cineastas que no sean cinéfilos y que no vivan admirados por los modelos, "que son una referencia a la que hay que dar la espalda, porque si te acercas mucho te devoran".

"En las imperfecciones y en las incorrecciones está la posibilidad de crear algo. Hay que huir de la pureza, de la narrativa tradicional, explotar la incorrección y contaminarse con otras artes", ha continuado.