Lunes, 8 de Febrero de 2010

Del escaño al suburbio

Un programa lleva a cuatro diputados británicos a vivir a áreas deprimidas

CONXA RODRÍGUEZ ·08/02/2010 - 07:00h

Austin Mitchell, Tim Loughton, Nadine Dorries y Mark Oaten, los cuatro parlamentarios del programa. - CHANNEL 4

Cuatro parlamentarios de diferentes partidos llegan al palacio de Westminster (edificio del Parlamento británico) con sus impecables trajes. Llevan una ligera maleta de ruedas porque esa noche no van a regresar a la comodidad de sus hogares, sino que cada uno se va a ir a vivir una semana a un piso de una zona marginada y conflictiva, con una familia que vive de prestaciones sociales. Los diputados, que predican cómo tienen que vivir el resto de los ciudadanos, experimentarán así cómo es la vida de los británicos en las áreas más deprimidas.

No se trata de una iniciativa del Parlamento británico para conocer de primera mano cómo subsisten los ciudadanos más desfavorecidos, sino de un programa de televisión que ha empezado a emitir los lunes el Canal 4 de la televisión británica. El espacio, titulado Tower Block of Commons algo así como el Bloque de los Comunes, en lugar de la Cámara de los Comunes de la que parten los parlamentarios, cumple con todas las funciones teóricas de la televisión, ya que informa, forma y entretiene como el que más.

"Una semana la voy a resistir, pero yo aquí no podría vivir"

La fórmula de colocar a un político o famoso en casa de personas menos favorecidas socialmente no es nueva en la televisión británica. En marzo del 2008, fue la duquesa de York, Sarah Ferguson, la que abandonó el lujo de su palacio para vivir una semana con los Sargerson, una familia con problemas de obesidad residente en Hull (norte de Inglaterra), a la que intentó inculcar hábitos sanos y baratos en materia de alimentación y ejercicios físicos en el marco de Meet the duchess, un programa de la cadena privada ITV.

Los antecedentes

Sin embargo, el primer político que se atrevió con semejante aventura fue el diputado conservador Matthew Parris en 1984, en un documental de World in action, de la BBC2. La experiencia fue la culminación de su campaña sobre si el Estado era demasiado generoso con las prestaciones sociales. Parris, hoy un destacado presentador de radio y televisión, recuerda aún la semana que pasó en un piso cutre de Newcastle (norte de Inglaterra) con 26,80 libras a la semana (1.890 pesetas en 1984), la remuneración social para los hombres sin trabajo. "Hablé con muchas personas en una zona con un 80% de paro entre los hombres. Lo peor no era el nivel financiero de las prestaciones para las familias, sino la degradación espiritual causada por no tener trabajo y, por lo tanto, resultar inútil a la familia y a la comunidad", recuerda Parris, que mantiene vivos recuerdos de la experiencia 25 años después.

"Lo peor es la degradación espiritual por no tener trabajo"

El diputado Michael Portillo fue un poco más allá en este campo al atreverse a sustituir a una madre soltera con cuatro hijos adolescentes durante una semana para la cadena BBC2. When Michael Portillo become a single mum [Cuando Michael Portillo se convirtió en madre soltera] se emitió en el 2003 con Portillo, que no tiene hijos, haciendo de madre en una casa de Liverpool.

La tónica común de todas estas experiencias es que los políticos o visitantes son incapaces de cuadrar el presupuesto semanal de las personas que los acogen. Las diferencias palpitan en todos los ámbitos de la vida, desde qué comprar en el supermercado hasta cómo hablar o divertirse.

Una adaptación difícil

La duquesa de York ya vivió en 2008 con una familia de personas obesas

En el programa de Canal 4, el diputado liberal Mark Oaten, antes de acostarse en el sofá de la destartalada salita de estar, se sincera ante las cámaras y dice: "Una semana la voy a resistir, pero yo aquí no podría vivir". Por su parte, el diputado laborista Austin Mit-chell ocupa un infecto piso donde lo acoge una drogadicta en proceso de desintoxicación con metadona, mientras que el tory Tim Loughton ha sido enviado a un bloque de pisos de Birmingham, donde se empeña en discutir el papel de los políticos con personas de la calle que los consideran irrelevantes en su vida cotidiana. En general, los políticos intentan hacer una labor pastoral durante su experiencia con la gente que los rodea, pero pocos lo logran.