Martes, 18 de Diciembre de 2007

La sospecha pende sobre el favorito a las elecciones coreanas

EFE ·18/12/2007 - 13:33h

EFE - hung Dong-young (c), candidato del Nuevo Partido Democrático Unido, se dirige a sus seguidores durante un acto de campaña electoral en Seúl, Corea del Sur, hoy martes 18 de diciembre. Las elecciones presidenciales surcoreanas se celebran mañana 19 de diciembre.

Corea del Sur convoca mañana miércoles a 37 millones de votantes para elegir a su próximo presidente en un clima de confusión política, con el candidato favorito bajo investigación parlamentaria por un supuesto caso de corrupción bursátil.

Todos los sondeos prevén una victoria aplastante de Lee Myung-bak, líder del opositor Gran Partido Nacional (GPN), que fue absuelto hace dos semanas de un caso de manipulación de acciones de la consultora financiera BBK.

No obstante, el Nuevo Partido Democrático Unido (NPDU), heredero político del actual presidente Roh Moo-hyun y rival del GPN, ha publicado un vídeo que vincula a Lee con la empresa investigada.

Esta sorpresa en plena campaña ha vuelto a colocar al probable próximo presidente electo de Corea del Sur en la balanza de la justicia, ya que el Parlamento acordó ayer lunes la creación de una comisión de investigación.

La aplastante ventaja de Lee, que en el pasado fue alcalde de Seúl y disfruta de una intención de voto del 40 por ciento, podría serle inútil después de todo ya que, incluso si mañana vence, todavía podría ser encausado.

La comisión de investigación emitirá un veredicto antes de que el vencedor en los comicios tome posesión del cargo, con lo que podría resultar que el presidente electo sea procesado, una situación que la legislación surcoreana no prevé.

Lee, que ha negado repetidamente cualquier culpabilidad en el asunto BBK, ha aceptado la comisión de investigación, probablemente confiado en que la justicia no lo mirará del mismo modo una vez se haga con las prebendas presidenciales.

Probablemente el ex alcalde de Seúl tenga en mente el caso de Chung Mong-ku, el presidente de Hyundai Motor, que a pesar de que fue considerado culpable en un caso de corrupción, fue despachado con una multa y trabajos comunitarios por su contribución a la economía.

A pesar de las causas de corrupción que penden sobre él, Lee es popular entre los surcoreanos, que lo vinculan con la prosperidad económica, después de que en los últimos años hayan visto subir los impuestos y los precios de la vivienda.

Varias agrupaciones civiles se reunieron hoy para protestar contra Lee al atardecer en el centro de Seúl, bajo un cielo raso que hace prever buen tiempo, aunque frío, en la cita electoral.

Al otro lado de la calle el GPN organizó el acto de fin campaña del ex alcalde de Seúl, en el que las sintonías musicales que coreaban entusiasmados los asistentes ocuparon casi más tiempo que los discursos de las personalidades que le dieron su apoyo sobre el escenario.

Un grupo de animadores, vestidos de azul -el color del GPN-, animaron a los asistentes con movimientos de brazos coordinados y el signo de la victoria en la mano.

Las autoridades colocaron un fuerte destacamento de policía en el perímetro del recinto para garantizar la seguridad.

A pesar del ambiente político que se respiraba hoy por la tarde en el centro de Seúl, la apatía por la anunciada victoria de Lee parece haber atenazado a gran parte de la población.

En contraste con los altos índices de participación de las anteriores elecciones presidenciales, en 2002, cuando cerca del 80 por ciento de los electores acudió a las urnas, se teme que en esta ocasión la participación caiga con fuerza.

Según las previsiones, sólo el 60 por ciento de los surcoreanos con derecho a voto se acercará mañana a los 13.178 colegios electorales, que abrirán desde las 6 de la mañana y hasta las 6 de la tarde, hora local.