Martes, 18 de Diciembre de 2007

Alí Jamenei insta a la unidad contra los enemigos y los peregrinos piden la muerte de EEUU

EFE ·18/12/2007 - 12:53h

EFE - El líder supremo iraní, ayatolá Ali Jamenei.

El líder supremo iraní, el Ayatolá Ali Jamenei, instó hoy a los musulmanes chiíes y suníes a unirse para hacer frente a sus "enemigos", mientras miles de peregrinos iraníes en La Meca se manifestaron contra EEUU e Israel.

Jamenei hizo este llamamiento en un mensaje dirigido a los gobiernos y los pueblos musulmanes con ocasión a la subida hoy de cerca de tres millones de peregrinos al monte Arafat, en La Meca, un ritual considerado el más importante de la peregrinación anual o "Hach" a la Ciudad Santa.

En su marcha hacia Arafat, conocido también como "Yabal Al Tauba" (monte de arrepentimiento), miles de peregrinos iraníes llevaban esta mañana carteles en los que se leían frases como "muerte a EEUU" y "muerte a Israel", países considerados por Teherán como los principales enemigos del Islam.

El "Hach", uno de los cinco pilares de la religión islámica, se caracteriza este año por la presencia entre los fieles del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, que visita la Ciudad Santa invitado por el rey saudí, Abdala bin Abdelaziz.

"La peregrinación es un símbolo de la unidad islámica, aparte de las diferencias (ideológicas y religiosas), y los musulmanes tenemos que estar vigilantes, despiertos y unidos contra los complots de los enemigos para separarnos", dijo el ayatolá Jamenei, según la televisión Al Alam.

"Los enemigos de nuestra Nación islámica son los cabecillas de los centros de la arrogancia y de las potencias que tienen intenciones expansionistas y agresivas, que consideran la unidad islámica como una amenaza a sus intereses y a su hegemonía sobre los musulmanes", agregó.

Irán, enfrentado con Occidente por sus actividades nucleares, no tiene relaciones diplomáticas con EEUU desde el triunfo de la revolución islámica chií, en 1979, y no reconoce el Estado de Israel.

En los últimos meses, las autoridades iraníes han intensificado sus intentos para acercarse hacia los países árabes suníes, especialmente sus vecinos del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que integran Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Bahrein y Omán.

Ahmadineyad se convirtió a principios de este mes en el primer presidente iraní que asiste a una cumbre de jefes de Estado del CCG, a cuyos dirigentes ofreció una alianza económica y en materia de seguridad para impedir "la intervención de los extranjeros" en el Golfo Pérsico.

La invitación por el rey Abdala a Ahmadineyad para que realice la peregrinación este año ha sido interpretada como un signo de acercamiento entre el régimen chií iraní y el Gobierno del reino wahabí, que tiene una especial influencia en el mundo suní.

"Todos los pueblos islámicos, encabezados por los dirigentes políticos y los sabios religiosos, deben formar una sola fila sólida contra el enemigo agresor", insistió el líder supremo iraní.

Todos los regímenes del CCG son suníes y estrechos aliados de EEUU y tienen entre sus poblaciones minorías chiíes, con excepción de Bahrein, donde la comunidad chií es mayoritaria.