Jueves, 4 de Febrero de 2010

Krugman también critica la economía española

Grandes inversores extranjeros venden activos españoles

P. BLÁZQUEZ / A. M. VÉLEZ ·04/02/2010 - 08:00h

El economista Paul Krugman. - LAURA LEÓN

Cada día que pasa, crece el escepticismo sobre el futuro de la economía española. El último en subirse al carro ha sido el premio Nobel de Economía Paul Krugman. En un artículo publicado el pasado martes en su blog del diario The New York Times, donde analiza el desbocado aumento del déficit público en las grandes economías a causa de la crisis, el economista estadounidense ahonda en una idea que ya esbozó el año pasado: la de que España va a tener muy difícil salir de la crisis, porque no controla su política monetaria.

La idea recuerda a la expresada hace unos días por otro prestigioso economista, Nouriel Roubini, conocido por haber pronosticado la actual crisis. Krugman asegura que "la mayor dificultad (para la zona del euro) no es Grecia, sino España". Entre los comentarios al artículo hay varios de internautas españoles, a favor y en contra de las tesis de Krugman.

Las declaraciones del Nobel se unen a los continuos ataques de la prensa anglosajona, especialmente los británicos Financial Times y The Economist, a los que se ha sumado esta semana la cadena estadounidense CNN con un reportaje que, bajo el título de Pain in Spain (Dolor en España), desglosaba los problemas de la economía española.

El Ibex, principal indicador bursátil, bajó ayer un 2,3%, la mayor caída en Europa

La desconfianza, que preocupa a altos ejecutivos de grandes empresas nacionales y a las filiales en España de las multinacionales, tuvo su reflejo en la bolsa. El Ibex, principal indicador bursátil, bajó ayer un 2,3%, la mayor caída en Europa. Los bancos fueron los más castigados. Algunos analistas lo atribuyeron a los nervios por los resultados que hoy presentará Banco Santander y que, sin embargo, serán buenos, según fuentes financieras.

El diferencial con la deuda alemana (que mide la percepción del riesgo del país) creció ayer un 4,7%, hasta 0,88 puntos, mientras que el riesgo de impago (CDS) se situó en 134,1 puntos, frente a los 109,3 puntos de finales de enero.

El recelo no es exclusivo de los economistas y medios de comunicación. Entre los gestores institucionales en Wall Street hay una idea que gana fuerza estos días: vender España. Grandes fondos de inversión, de pensiones y hedge fund (de alto riesgo) habían apostado a la baja por España, especialmente en valores financieros y de renta fija. Y ahora quieren recoger los beneficios de esa apuesta.

"Es probable que esta reacción no se corresponda con el riesgo real del país"

El riesgo de impago de Grecia ha salpicado a los países más débiles de la zona del euro, y los grandes inversores han aprovechado para especular. La debilidad de las finanzas españolas y, sobre todo, las dudas del Gobierno a la hora de implantar reformas estructurales juegan a su favor.

"Es probable que esta reacción no se corresponda con el riesgo real del país, pero sólo con que se plantee la situación de riesgo, el daño ya está hecho y afectará tanto a las bolsas como a la presión sobre las agencias de calificación, que tendrán que bajar el rating [su opinión sobre la solvencia de la deuda española] antes de lo previsto", dice Juan Carlos Montero, director de análisis de Capital Bolsa.

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