Martes, 18 de Diciembre de 2007

Mueren 9 militantes de la Yihad islámica en Gaza y Cisjordania

EFE ·18/12/2007 - 08:13h

EFE - Palestinos cargan el cadavér de un militante de la Jihad Islámica a su salida de la morgue del hospital de Shifa hoy.

El Ejército israelí dio muerte desde anoche a nueve milicianos de la Yihad islámica, ocho en distintos puntos de la franja de Gaza y el último en inmediaciones, en Cisjordania, en la zona de Jenin, informaron hoy fuentes de esa organización.

El último de los muertos, en un enfrentamiento armado con soldados israelíes en las inmediaciones de la localidad de Kabatia, era Tarek Abu Ali, uno de sus jefes en el norte de Cisjordania, agregaron.

Entre los muertos desde anoche hasta esta madrugada en tres ataques de la aviación israelí y de otros cuerpos militares registrados en Gaza, bajo control del movimiento islamista Hamas, se encuentran Majed Harazin, jefe de los "Batallones de Al Quds", la milicia de la Yihad (guerra santa) en este territorio.

Según fuentes militares, Harazin era el responsable de los ataques de esa milicia con cohetes Al Kasam y morteros contra la población civil del sur de Israel en localidades vecinas de Gaza.

En el ataque desde un helicóptero de la Fuerza Aérea israelí contra el coche en el que viajaba Harazin también perdió la vida su principal asistente, Jihad a-Daher.

Poco después de medianoche, en otro ataque israelí murieron tres milicianos dedicados a la fabricación de los cohetes artesanales Al Kasam, y otros tres murieron esta madrugada por fuego del Ejército israelí, según fuentes de la Yihad en la zona de Yebalia.

Portavoces de la Yihad islámica dijeron hoy que sus milicianos se tomarán la venganza y reanudarán los ataques suicidas contra Israel.

Por su lado, la representación israelí ante la ONU, en Nueva York, ha presentado una protesta al Consejo de Seguridad por los ataques palestinos con cohetes Al Kasam y morteros desde Gaza contra localidades urbanas y rurales del sur del país.

Según fuentes militares, 190.000 civiles en 38 de esas localidades, entre ellas las ciudades de Sderot y Ashkelon, se hallan expuestos a esos ataques.