Lunes, 17 de Diciembre de 2007

El Athletic desaprovecha otra buena oportunidad para huir de la quema

EFE ·17/12/2007 - 19:51h

EFE - El delantero del Athletic Fernando Llorente (d) y Guillermo Ariel Pereira, del Mallorca, durante el partido que disputaron ayer en el estadio ONO.

El Athletic Club ha desaprovechado en la última jornada liguera otra buena oportunidad para huir de la parte baja de la tabla clasificatoria, en la que ha subido un par de puestos pero ha visto recortada hasta un punto la ventaja sobre el descenso.

Esa lectura paradójica sobre las consecuencias clasificatorias del 0-0 en Mallorca se puede trasladar al partido del Ono Estadi, donde el equipo rojiblanco fue incapaz de aprovechar la superioridad numérica de la que dispuso durante una hora y, al final, casi se dio con un canto en los dientes con el punto obtenido.

No fue poca renta la que sacó el Athletic del viaje a una isla que pasó de serle maldita durante tiempo a destino amable últimamente, ya que, por ocasiones, mereció más el conjunto local.

Hasta tal punto peligró el empate para el equipo bilbaíno que en la última jugada del partido Ustaritz impidió 'in extremis' un gol de Basinas tras un contraataque con todo el equipo visitante volcado sobre el área rival y descolocado una vez perdida posesión de la pelota.

Esa jugada reflejó la incapacidad de los de Joaquín Caparrós para hacer valer su superioridad numérica tras la expulsión de Nunes en el minuto 33. Es más, el conjunto rojiblanco estuvo peor con uno más que en igualdad numérica.

Once contra diez, el Athletic echó en falta mayor velocidad en la circulación de balón, profundidad en ataque y hasta inteligencia para hacer valer estar en superioridad. Durante muchos minutos, los aficionados bilbaínos se acordaron de Orbaiz, baja por sanción.

Yeste intentó poner orden, pero el basauritarra todavía está cogiéndole el aire a un puesto, el de organizador en el doble pivote, que quizás requiera más diligencia en el movimiento del balón.

Por delante, Exteberria no fue el de los dos últimos meses y, además, ni acertó ni tuvo suerte en las ocasiones de las que gozó. Llorente, su acompañante en las últimas jornadas, estuvo tan poderoso y preclaro fuera del área como premioso dentro de ella.

Los interiores, David López y Gabilondo, poco participativos en ataque y superados en defensa, recordaron más a los de las tardes en las que tienden a desaparecer que a los que han mostrado en las últimas jornadas en franca mejoría.

A la defensa la salvaron la buena actuación de Aranzubia, que evitó más de un gol, y la mala fortuna local, que cuando superó al meta riojano se encontró con el poste o con alguna pierna salvadora -las de Etxeberria y Ustaritz- cuando ya se cantaba el tanto.

En esa línea, a Caparrós le salió mal el movimiento con el que más quiso hacer valer la superioridad numérica de su equipo: la entrada de Del Horno por Koikili. El internacional apenas logró hacer peligro por su banda y en jugadas a balón parado y, además, sufrió de lo lindo en defensa ante un poderoso Jonás Gutiérrez que fue el mejor del partido.

En definitiva, que el Athletic volvió a desaprovechar una buena ocasión para poner tierra de por medio sobre el descenso y se ve casi obligado a vencer a otro rival directo, el Murcia, este domingo en San Mamés para no verse abocado a sufrir una navidades angustiosas.