Archivo de Público
Viernes, 29 de Enero de 2010

El PP de Cospedal calla ahora sobre el silo nuclear

Los conservadores de Castilla-La Mancha se aferran a que "es una decisión de Zapatero" para no revelar su criterio

MIGUEL ÁNGEL MARFULL ·29/01/2010 - 00:50h

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, reunió, ayer, a la dirección de su partido. - ÁNGEL NAVARRETE

La dirección del PP de Castilla-La Mancha, presidido por María Dolores de Cospedal, trató de zafarse ayer de la división interna abierta tras la decisión de dos municipios regidos por los conservadores de optar a la instalación del futuro cementerio nuclear.

La cadena de contradicciones que ha seguido al ofrecimiento de los ayuntamientos de Yebra, Guadalajara, y Villar de Cañas, Cuenca, para hacerse con el almacén de residuos contra el criterio de la presidenta regional del partido, que es también la secretaria general del PP, dio paso a un furibundo ataque contra los Gobiernos central y autonómico, a quienes el número dos de Cospedal atribuyó la única responsabilidad de la posibilidad de convertir Castilla-La Mancha en sede del vertedero de residuos radiactivos.

Con ambigüedad mal escondida, el secretario general del PP regional, Vicente Tirado, se refugió tras la fórmula genérica del "no sabe, no contesta", para tratar de no enmendar la opinión públicamente manifestada por Cospedal. ¿Cuál es la opinión del PP sobre la posible ubicación del cementerio de residuos en Castilla-La Mancha? "No es cuestión de opinión, tiene que decidir el que tiene que decidir: Rodríguez Zapatero", fue la consigna que martilleó una y otra vez. ¿Hay contradicciones en el PP sobre la instalación del almacén? "Mantenemos lo mismo", fue la escueta respuesta que disparó el número dos de Cospedal, cuando se le recordó el criterio de la secretaria general del PP.

Pons dice que el PP aceptará la ubicación que decida el Gobierno

A saber: "El PP de Castilla-La Mancha considera que no deben instalarse almacenes nucleares, temporales o no, en la región, en ninguna de sus provincias y en ninguno de sus municipios". Este pronunciamiento de Cospedal, solemnizado el pasado 19 de enero, se justificó en el hecho de que su región ya ha sido "suficientemente solidaria en materia nuclear". Sus palabras, sin embargo, quedaron ayer en papel mojado, después de que los conservadores manchegos reunieran a su dirección en Toledo bajo la presidencia de la propia secretaria general del PP y rehusaran reafirmarse en esta declaración.

Mientras la número dos de Rajoy abandonaba la sede regional de su partido, su lugarteniente en Castilla-La Mancha daba la cara para aferrarse a la consigna que comienza a dejar claro que el rechazo del PP a la opción de Yebra para ubicar el almacén es apoyo tácito, enmascarado bajo el silencio, cuando del municipio conquense de Villar de Cañas se trata. ¿Apoya el PP esta elección? Ayer no la rechazó. "Depende del señor Zapatero, no del PP", se excusó Tirado. Pero ¿lo vería mal? se volvió a insistir. En vano. "El que lo tiene que decidir es Zapatero", reiteró.

"El radical Zapatero"

Si la mejor defensa es un buen ataque, Tirado se empleó en adjetivos contra "los radicales Zapatero y Barreda", a quienes recordó incluso un pasado anti OTAN y anti nuclear ahora vulnerado. Al hilo de la polémica sobre la ubicación del almacén, el número dos de Cospedal coronó al presidente de Castilla-La Mancha atribuyéndole "cobardía, incoherencia, demagogia y falta de entidad política" para gobernar una región "a la que quiere llevar a la edad media" aferrándose a la "mentira y la difamación".

Los conservadores evitan rechazar la elección de Cuencapara el cementerio

Todo porque la mujer de José María Barreda, Clementina Díez de Baldeón, que es diputada socialista por Ciudad Real, votó en su día en el Congreso, igual que Rajoy y el resto de parlamentarios del PP, a favor de la construcción de un almacén nuclear al que ahora optan dos municipios conservadores de Castilla-La Mancha, contraviniendo el criterio de la número dos del partido conservador.

Ni una palabra contraria a la ubicación del cementerio en Cuenca por parte del PP deja entrever su bendición a este emplazamiento. En cualquier caso, el debate que rompe en tres los concejales del PP han votado a favor, en contra y se han abstenido en torno a esta decisión al partido de Cospedal, no es la prioridad para esta formación en Castilla-La Mancha, sino la crisis, según enfatizó ayer Tirado.

La ejecutiva de Cospedal afirma queel futuro almacén no es su prioridad

Si unas horas antes el líder del PP, Mariano Rajoy, restaba importancia al asunto y señalaba que pronunciarse sobre los alcaldes conservadores que apuestan por el cementerio "son temas del PP de Castilla-La Mancha". Los conservadores de esta región, encabezados por Cospedal, también se abstuvieron ayer de opinar, porque el asunto es, a su juicio, "decisión del Ejecutivo".

La ambigüedad se ha impuesto así en las filas conservadoras. Su responsable de Comunicación, Esteban González Pons, lo tiene igual de claro: "El PP sabe dónde debe ir el almacén, donde el Gobierno diga". ¿También en Castilla-La Mancha? "Donde el Gobierno diga", insistió para jugar al equilibrio entre el deseo de Cospedal y la realidad de su propio partido.