Lunes, 17 de Diciembre de 2007

Medusas gigantes 'atacan' Japón

La invasión de nomuras se convierte en una pesadilla para pescadores y buceadores nipones

ANDREA RODES ·17/12/2007 - 20:00h

La medusa es un ingrediente muy preciado en la cocina china y pronto podría empezar a serlo también en la japonesa. La idea no surge de una moda gastronómica, ni de una influencia culinaria del país vecino, sino de sacar algún provecho de la invasión de medusas gigantes procedentes de la costa china que sufre Japón desde hace unos años.

La presencia masiva de medusas nomura, o echizen kurage, -como llaman en Japón a este animal, que puede llegar a medir dos metros y pesar 220 kilos- en aguas niponas se ha convertido en una auténtica pesadilla para buceadores y pescadores. Estas grandes medusas destrozan las redes y provocan la muerte de miles de peces con el veneno de sus tentáculos. Para compensar las pérdidas en la industria pesquera, el Gobierno japonés ha empezado a promocionar el consumo de medusa gigante en su país y buscar así algún provecho a la desgracia.

Todavía no existe una razón científica general que sirva para explicar la llegada de las nomura al mar de Japón, cuyas aguas no son su hábitat natural. La mayoría de expertos apunta a China como principal responsable. Las echizen kurage se originan en la costa china del mar Amarillo, al sur de Japón.

La teoría científica más extendida cree que la polución, vinculada al desarrollo industrial de la costa china, ha propiciado un entorno natural favorable para la procreación de las medusas. Los puertos comerciales proveen de más estructuras para que las larvas puedan engancharse y
alimentarse de plancton.

La contaminación por culpa de las granjas y procesamientos de residuos ineficientes favorece la aparición de un plancton mucho más nutritivo para las larvas, explican los especialistas. Este problema se ha acentuado especialmente en la desembocadura del río Yangtzé, origen de la mayoría de medusas gigantes que acaban luego en Japón.

La presa en el Yangtzé

Algunos científicos vinculan asimismo la reproducción masiva de las nomura con la construcción de la presa de las Tres Gargantas, en el Yangtzé. Según informa The Wall Street Journal, la presa podría estar cambiando las corrientes de agua y empujando a las medusas hacia el Mar de Japón.

En la década de los 70, por ejemplo, la construcción en Europa de una presa en el río Danubio, entre Serbia y Rumania, provocó una explosión de la población de medusas en el Mar Negro.

Las lluvias torrenciales y las inundaciones que han afectado a China en los últimos veranos han empeorado el problema, creando fuertes corrientes en el Yangtzé que empujan a las medusas. Éstas tardan una media de dos meses en llegar hasta el Mar de Japón.

Algunas teorías científicas defienden que la pesca masiva en las costas chinas ha reducido el número de depredadores naturales de la medusa, como el pez luna o la tortuga. La sobrepesca también reduce el número de peces que se alimentan de plancton y éste se queda a disposición de las medusas gigantes. Otra posibilidad que apuntan los expertos es que el calentamiento global del planeta y el aumento de la temperatura del agua del mar favorecen la reproducción de la especie.

Hasta el año 2002, las medusas gigantes llegaban de manera ocasional a las costas japonesas. Pero en los últimos cinco años, las cifras se han incrementado. Según los datos que maneja The Wall Street Journal, se calcula que 500 millones de medusas -todavía en fase de crecimiento- cruzaron en 2005 el mar Amarillo con destino a Japón. El año 2005 fue, de hecho, un año crítico para los pescadores japoneses: en el distrito pesquero de Akita, la comunidad llegó a perder el 80% de sus ingresos. El Gobierno japonés contabilizó el año pasado 50.000 incidentes relacionados con medusas gigantes.

Para evitar que la solución lo empeore, el Ministerio de Pesca ha puesto en marcha varios comités para la investigación de las nomura, así como para desarrollar nuevas tecnologías de pesca que eviten el ataque de las medusas. Se han diseñado redes con pantallas y mallas que permiten entrar al pez sin dejar pasar a animales de mayor tamaño. Las redes van equipadas con cables metálicos que cortan a trozos la medusa si ésta intenta entrar.  En todo caso, los expertos se enfrentan a más problemas.Las nomura necesitan ser exterminadas con técnicas especiales para evitar que se reproduzcan.

Alimento en promoción

Para aprovechar los filetes de medusa y recuperar las pérdidas económicas, el Gobierno ha empezado a promover el consumo de este animal. La medusa puede comerse hervida, en salazón con ensaladas, o sofrita, como es habitual en la cocina china. El ministerio japonés de Pesca ha publicado, de hecho, un libro de recetas que incluye desde galletas con sabor a medusa hasta medusa al ron o un postre hecho con leche de coco y trocitos del gelatinoso animal.

La medusa, cuyas propiedades medicinales explota hace siglos la medicina tradicional china, se promociona hoy también en Japón en revistas de moda para mujeres, ya que contiene colágeno, una proteína usada en la fabricación de cosméticos.