Lunes, 17 de Diciembre de 2007

Diana echó por tierra rumores sobre matrimonio con Dodi, según amiga

EFE ·17/12/2007 - 17:20h

EFE - Diana de Gales.

Diana de Gales echó por tierra los rumores sobre su posible matrimonio con Dodi Al Fayed al confesar a una amiga que necesitaba ese enlace "como un sarpullido" en la cara, según la declaración hecha hoy por esta última ante la investigación judicial sobre la muerte de la princesa.

Annabel Goldsmith, de 73 años, aseguró que nunca olvidaría aquellas palabras porque fueron las últimas que le dijo Diana unos días antes de que perdiera la vida, junto a su novio, el 31 de agoto de 1997 en París tras estrellarse el coche en el que viajaban, informó hoy la agencia británica de noticias PA.

La testigo explicó que tuvo esa conversación con la princesa de Gales cuando ésta fue a visitarla a su casa de campo, mientras todos los periódicos publicaban rumores sobre que la pareja iba a contraer matrimonio.

"Le dije 'no vas a hacer ninguna tontería, ¿verdad?. Quiero decir que no vas hacer nada tonto como irte corriendo, fugarte y casarte'", explicó lady Goldsmith.

"Y ella respondió: 'Necesitaría un matrimonio como un sarpullido en mi cara'. Era una expresión muy de Diana", añadió la testigo, para quien ese comentario significaba que la princesa no iba en serio sobre contraer matrimonio con Dodi.

Añadió, no obstante, que no le quedaba ninguna duda de que Diana estaba pasando un momento "maravilloso" con Dodi y que ésta le dijo incluso que nunca se había sentido "tan mimada".

La testigo consideró además "imposible" que la princesa estuviera embarazada cuando murió.

En la vista de hoy prestó también declaración el comisario jefe de policía retirado Jeff Rees, quien afirmó que la Policía francesa nunca sugirió que el siniestro en el que perdió la vida la pareja junto al conductor del vehículo, Henri Paul, se debiese a otra cosa que a un trágico accidente.

Rees, que actuó de oficial de enlace entre los investigadores de París y Scotland Yard, dijo que les hizo esa pregunta en un encuentro que tuvo con ellos y que la respuesta fue siempre "un inequívoco no".

La investigación judicial, que comenzó en octubre pasado, tratará de esclarecer si la muerte de la princesa fue producto de una conspiración o un trágico accidente.

El magnate egipcio Mohamed Al Fayed, dueño de los almacenes Harrods, está convencido de que su hijo y lady Di fueron víctimas de una conspiración, con la participación incluso del duque de Edimburgo, para impedir que la pareja pudiera casarse.