Archivo de Público
Jueves, 28 de Enero de 2010

El ajuste de cuentas por la caja y los espías

El vicealcalde sostiene que no es el único que critica al PP públicamente

Y. G. ·28/01/2010 - 00:50h

El ex ministro de José María Aznar Rodrigo Rato llega hoy a la presidencia de Caja Madrid, la cuarta entidad financiera de España. No ha sido un proceso fácil en las filas conservadoras. De hecho, la carrera por la sucesión de Miguel Blesa ha dejado dos heridos en el partido de Mariano Rajoy. Uno es Manuel Cobo, el vicealcalde de Madrid, mano derecha de Alberto Ruiz-Gallardón. El otro, Ignacio González, escudero de la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, al que Rajoy eliminó de las quinielas para optar al puesto de Rato.

Que las relaciones entre la Comunidad de Madrid y el ayuntamiento no son las mejores entre compañeros de un mismo partido nunca ha sido un secreto. Pero jamás había quedado tan patente como el pasado 26 de octubre, cuando Cobo, en una entrevista concedida al diario El País, exponía sin pelos en la lengua su opinión sobre las maniobras de Esperanza Aguirre para poner a su vicepresidente al frente de la entidad financiera. Y lo hacía asegurando, entre otras cosas, que lo que estaba haciendo el círculo de Aguirre a Rato en el tema de Caja Madrid era de "vómito". Y también, recordando sus asuntos pendientes con la Comunidad: "Intentaron encontrarme algo que me hiciera dependiente de ellos, a través de esa gestapillo que montaron y espiándome comoespiaban a Alfredo Prada". Se trata, este último, de un tema que está en manos de los tribunales.

Pese a que un sector del partido entendió las palabras del vicealcalde como un ajuste de cuentas entre Aguirre y Ruiz-Gallardón, en todo momento, Cobo ha asumido ser el único responsable de esta polémica. De hecho, lo primero que hizo en su intervención ante el Comité Ejecutivo Nacional del pasado 3 de noviembre fue poner "todos" sus cargos a disposición del PP. Y admitir que las críticas a la Comunidad de Madrid no debieron ser públicas. Aguirre no acudió a esta reunión sin previo aviso.

Un día después de esta cita, el 4 de noviembre, comparecía ante el Comité de Derechos y Garantías. Y recordaba que no ha sido el primero en el PP en hablar fuera de los órganos del partido.