Archivo de Público
Miércoles, 27 de Enero de 2010

Arranca el juicio a los 22 fabricantes de amianto

El enfermo de cáncer murciano que presentó la demanda declara durante tres horas

D. A. ·27/01/2010 - 08:30h

La abogada Andrea Peiró.

"Llegaremos a un acuerdo con las empresas antes de que el jurado dicte una indemnización", afirmó ayer Laura Peiró, la abogada del mecánico murciano de 66 años que ha demandado a 22 compañías estadounidenses por provocarle el cáncer de pleura que padece. El bufete Oria, Peña, Pajares y Asociados, al que pertenece Peiró, asegura que las compensaciones podrían alcanzar el millón de dólares.

El juicio comenzó ayer en Cartagena con la declaración del afectado, que entre 1970 y 1999 manipuló productos fabricados con amianto un aislante cancerígeno sin que se le informase de sus efectos.

Durante tres horas, el demandante respondió ayer una a una las preguntas del único abogado de las compañías que se desplazó de Nueva York a Cartagena. El resto de letrados siguió la intervención por videoconferencia, al igual que el oficial de la sala judicial de Pensivalnia que instruye el caso en EEUU. El juez aceptó el testimonio a distancia para evitar nuevos problemas de salud al mecánico murciano.

La declaración se centró ayer en los aspectos personales del demandante. Tras la vista, Peiró abogó por mantener en secreto los testimonios, identidad y datos personales de su cliente, de acuerdo a la voluntad de este. "Ha estado entero, es un hombre muy fuerte", se limitó a asegurar la abogada tras la sesión. Su declaración se prolongará en principio hasta el jueves. Entonces, desfilarán ante el tribunal los testigos y las pruebas médicas.

Como él, sólo en la provincia de Murcia hay otros 200 afectados más. Todos son antiguos trabajadores del astillero Bazán. En sus talleres, se repararon cientos de buques de la armada de EEUU construidos con planchas aislantes de amianto, que supuestamente provocaron la enfermedad.

Según Peiró, todos aspiraron el producto cancerígeno durante años. Aunque EEUU reguló su utilización en la década de 1970, nadie les avisó del riesgo. En España, no se prohibió el uso de amianto hasta 2002.