Archivo de Público
Miércoles, 27 de Enero de 2010

Detenidos por el último gran atentado contra la Ertzaintza

La policía vasca arresta a cinco miembros legales de ETA

PEDRO ÁGUEDA ·27/01/2010 - 00:10h

Un ertzaina custodia la entrada de una de las viviendas registradas. - EFE

La Ertzaintza resolvió ayer en parte el atentado más grave que ha sufrido a manos de ETA desde el final de la última tregua. La nueva División Antiterrorista y de Investigación detuvo a cinco personas en Vizcaya y Guipúzcoa por su presunta relación con la emboscada que la banda organizó frente a la comisaría de Ondarroa el 21 de septiembre de 2008. Con los arrestos de ayer, el Departamento vasco de Interior da por desarticulado un talde de ETA compuesto por miembros legales, no fichados, que vivían cerca de la comisaría atacada. Al frente del grupo estaba Ibon Iparragirre Burgoa, de 36 años, vecino de Ondarroa, al igual que sus dos principales colaboradores, Asier Badiola y Xeber Uribe, de 29 y 32 años.

Este grupo habría ayudado al comando autor del atentado haciendo de lanzadera, es decir, viajando por delante del coche bomba para alertar de una posible presencia policial, según fuentes de la investigación. A las 4.30 de aquel domingo, dos terroristas aparcaron su coche, cargado con 100 kilos de explosivo, frente a la comisaría. Se bajaron y lanzaron dos cócteles molotov para atraer a los agentes. Los ertzainas salvaron la vida porque optaron por salir del recinto policial por la puerta trasera. El atentado se saldó finalmente con diez heridos leves.

El jefe del grupo hizo de lanzadera en el atentado contra la comisaría

La investigación de la Ertzain-tza permitió situar en el lugar de los hechos a Ibon Iparragirre, a través del cual se llegó al resto del grupo. Con los tres detenidos colaboraban Javier Zubizarreta, detenido en Mutriku, y Jon Iñaki Esnaola, arrestado en Deba. También se acusa al talde de haber perpetrado en solitario un atentado con cinco kilos de amonal contra las obras de la autopista A-8, a su paso por Orio. La empresa afectada, Acciona, está vinculada al proyecto del Tren de Alta Velocidad, señalado como objetivo prioritario por ETA. El tercer atentado al que se les vincula es al cometido contra un repetidor de telefonía y televisión en Azpeitia el 30 de marzo de 2008.

Explosivo y pistolas

La Ertzaintza practicó ayer varios registros, entre ellos el del caserío de los padres de Ibon Iparragirre. Allí, el comando escondía medio kilo de pentrita, cordón detonante, una pistola, un revólver, temporizadores y detonadores con el anagrama de ETA.

Queda por determinar a qué comando apoyaba el talde desarticulado. Cuatro horas antes de la explosión contra la comisaría, ETA había hecho estallar otro coche frente a la sede de Caja Vital en Vitoria. Veinticuatro horas después asesinó al brigada del ejército Luis Conde en Santoña (Cantabria) con el mismo método.

Los detenidos dejaron su actividad con el arresto de Txeroki

Sin embargo, los agentes sólo han podido determinar por el momento la vinculación de los detenidos con el atentado contra la comisaría vizcaína de la Ertzaitnza. Según explicó el consejero de Interior, Rodolfo Ares, habrá que esperar a que concluya la investigación para conocer si los detenidos tienen "algún grado de implicación" con estos dos atentados. Las detenciones de varios comandos desde el final de la tregua no han permitido, sin embargo, esclarecer todos los atentados cometidos tras ella. Sólo en Vizcaya hay una decena de acciones terroristas huérfanas aún de autoría.

Según comprobaron los investigadores de la División Antiterrorista, los miembros del comando desarticulado ayer abandonaron la actividad que mantenían coincidiendo con la detención en Francia de Garikoitz Aspiazu, Txeroki, en noviembre de 2008. El ex jefe militar solía acudir personalmente a las citas con sus comandos para dar instrucciones y su arresto podría haber dejado descolgado al grupo desarticulado en Vizcaya.

La Consejería de Interior puso ayer un teléfono a disposición de las familias para que puedan ser informadas durante el periodo de incomunicación. En los próximos días, los cinco detenidos serán conducidos a Madrid, donde comparecerán ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.