Lunes, 17 de Diciembre de 2007

Irán recibe la primera remesa de combustible nuclear procedente de Rusia

El Gobierno iraní pondrá en marcha una central productora de electricidad el próximo año y reitera que sus objetivos son pacíficos. 

EFE ·17/12/2007 - 09:50h

EFE - El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, comparece en una rueda de prensa en Teherán.

El Gobierno iraní ha confirmado que ha recibido 80 toneladas de combustible nuclear enviado por Rusia para la central atómica de Bushehr, que ingenieros rusos construyen en el este del país.

"La primera remesa llegó hoy, lunes, y el suministro de combustible continuará y llegará a Irán conforme a las fechas acordadas" con Moscú, dijo el presidente de la Organización de Energía Atómica de Irán, Reza Aqazadeh, según la agencia IRNA.

"La primera remesa para la central de Bushehr es de unas 80 toneladas", recalcó. Aqazadeh reiteró que su país utilizará esta planta para generar electricidad, y pronosticó que entrará en funcionamiento el "año próximo", ya que "han finalizado el 95% de las obras de construcción".

La empresa rusa Atomstroyexport ha anunciado hoy en un comunicado que el inicio del suministro de combustible nuclear para Bushehr, y que la primera remesa, en contenedores sellados por inspectores del OIEA, llegó ya a la planta y quedó guardada en un depósito especial bajo un sistema de control y vigilancia internacional.

El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manushehr Mottaki, citado por la televisión iraní Al Alam, ha elogiado la postura de Moscú que "apoya el derecho de Irán de utilizar la energía atómica para fines pacíficos".

"Nuestro programa es pacífico desde el principio"  

Mottaki reveló que la República Islámica y Rusia alcanzaron la semana pasada un acuerdo sobre un calendario para el envío de combustible nuclear para Bushehr, y reafirmó que "nuestro programa es pacífico desde el principio".

También reiteró que Teherán quiere que el contencioso por su programa atómico sea tratado sólo por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y no por el Consejo de Seguridad de la ONU, aparentemente para evitar el endurecimiento de las sanciones a Irán.

Las autoridades iraníes, encabezadas por el presidente Mahmud Ahmadineyad, han afirmado en varias ocasiones que no abandonarán el enriquecimiento de uranio en el interior de Irán, al considerar que "es uno de los derecho legítimos del pueblo iraní".

EEUU y la Unión Europea (UE) presionan, por su parte, a Teherán para que cumpla con las dos resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en relación con el contencioso, que exigen con claridad que Irán suspenda el enriquecimiento de uranio, una materia de doble uso, militar y civil.

La puesta en marcha de la planta de Bushehr, de 1.000 megavatios de potencia, se ha visto retrasada en varias ocasiones por problemas en la financiación del proyecto, con un valor estimado de entre 800 y 1.200 millones de dólares.