Lunes, 17 de Diciembre de 2007

UE apuesta por desbloquear las negociaciones con el Mercosur en el primer semestre de 2008

EFE ·17/12/2007 - 11:43h

EFE - El comisario europeo de Política Económica y Monetaria, el español Joaquín Almunia (i), habla en companía del ministro de Economía uruguayo, Danilo Astori, ayer 16 de diciembre, en una rueda de prensa en la sede del Mercosur en Montevideo (Uruguay). Almunia participará hoy en la reunión del Consejo Mercado Común (CMC) del Mercosur, que integran los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía del bloque regional.

La Unión Europea apuesta por desbloquear las negociaciones con el Mercosur para alcanzar un acuerdo comercial, y un avance en esa dirección podría darse en mayo de 2008, dijo el domingo el comisario europeo de Política Económica y Monetaria, Joaquín Almunia.

El comisario español participó ayer en Montevideo en la reunión de ministros de Economía y presidentes de bancos centrales del Mercosur, uno de los encuentros preparatorios de la cumbre de jefes de Estado, que este bloque celebrará el martes en la capital uruguaya.

En rueda de prensa conjunta con el ministro uruguayo de Economía y Finanzas, Danilo Astori, el comisario Almunia reconoció que la negociación del acuerdo de asociación entre Bruselas y el Mercosur "no está siendo fácil" y vinculó esas dificultades a la marcha de la Ronda de Doha en el marco de la Organización Mundial del Comercio.

Sin embargo, adelantó que hay un "compromiso político" entre el Mercosur y la Comisión Europea "para hacer los máximos esfuerzos que permitan desbloquear las negociaciones y celebrar una nueva reunión a nivel ministerial en torno a mayo del 2008, aprovechando quizás la cumbre UE-América Latina".

No obstante, enumeró una serie de obstáculos que habrá que despejar para lograr ese paso importante que podría a su vez allanar el camino para ese deseado acuerdo de asociación.

"Por parte de la UE lo que se pide al Mercosur es un mayor esfuerzo en la apertura de los mercados a nuestros productos industriales, a los servicios y también a la creación de unas condiciones para los inversores europeos", dijo Almunia.

El comisario contrapuso que del lado del Mercosur se demanda a la UE "una mejora en las condiciones de acceso a los mercados europeos de las exportaciones agrarias de los países del Mercosur".

Por ello, "en la medida en que uno y otro elemento también están sobre la mesa de las negociaciones multilaterales de la OMC", las dificultades aparecidas en este ámbito "han venido influyendo en la negociación con Mercosur".

Sin embargo, añadió, lo que la UE y el Mercosur pretenden en estos momentos es, incluso en el caso de que no se avance en la Ronda de Doha, dar un paso decisivo en 2008.

"Queremos en los próximos meses avanzar nosotros en todo caso, y ese es el elemento sobre el cual estamos trabajando a nivel técnico, con conversaciones entre unos y otros, que espero que puedan dar lugar a ese resultado feliz de una reanudación de las negociaciones", aseveró.

No obstante, Almunia recordó que el acuerdo de asociación entre Mercosur y la UE tiene otros aspectos aparte del comercial.

"Tiene otros dos capítulos, un capítulo de diálogo político y un capítulo de cooperación entre la UE y Mercosur", sobre los cuales "existe un acuerdo prácticamente total", cuya puesta en marcha sólo depende de ese desbloqueo de los temas económicos y comerciales.

Almunia habló también sobre el estado de bonanza en que se encuentra la economía internacional y subrayó que buena parte de ese impulso económico proviene de los países emergentes, entre los que citó a los iberoamericanos.

"Estamos acostumbrados a que las locomotoras del crecimiento mundial fuesen Estados Unidos, Europa o Japón. Hoy en día lo son las economías emergentes y de hecho nos beneficiamos también las economías de los países industrializados y desde luego la economía europea", afirmó.

También advirtió sobre las tensiones en los mercados financieros, la mayor volatilidad en los tipos de cambio, el endurecimiento de las condiciones de financiación, las subidas de precios del petróleo y la inflación, problemas sobre los que demandó toda la atención para no anular los beneficios de esa bonanza.