Domingo, 16 de Diciembre de 2007

El partido del gobierno en Sudáfrica lanza la carrera por un nuevo líder

EFE ·16/12/2007 - 19:19h

EFE - El presidente de Sudáfrica y del gubernamental Congreso Nacional Africano (ANC), Thabo Mbeki (i), junto al vicepresidente del ANC Jacob Zuma (d), durante la inauguración de la 52ª Conferencia Nacional del ANC en la Universidad de Limpopo en Polokwane, Sudáfrica, hoy domingo 16 de diciembre. Mbeki y Thabo Zuma, vicepresidente del ANC, son los contendientes que encabezan la lucha por la presidencia del partido que se decidirá en votación secreta en los próximos dos días. Mbeki continuará siendo presidente sudafricano hasta las próximas elecciones generales previstas para mediados del 2009. Zuma, si logra el liderazgo del ANC, será posiblemente el próximo presidente sudafricano ya que el partido tiene un seguimiento entre el electorado de alrededor del 70 por ciento. Zuma fue destituido como vicepresidente sudafricano por Mbeki por supuesto fraude en torno a un acuerdo de compra de armas.

El presidente sudafricano, Thabo Mbeki, apeló hoy al voto responsable e inteligente durante la inauguración de la conferencia del Congreso Nacional Africano (CNA), en la que se debe elegir al nuevo líder del partido.

Con esta reunión, Mbeki y el vicepresidente del CNA, Jacob Zuma, enfilan la recta final de una dura campaña que ha causado la peor crisis interna de la historia del partido.

En un discurso ante unos 4.000 delegados, Mbeki hizo hoy un repaso de sus últimos cinco años de mandato y habló de las nuevas políticas de partido que se deberán discutir en los próximos días.

Pero en el centro de la reunión, eclipsando las otras cuestiones, se encuentra la sucesión o permanencia de Mbeki a la cabeza del CNA.

"Como las estructuras de liderazgo del CNA proporcionan la oportunidad de asumir posiciones de autoridad en el gobierno, algunos individuos compiten para obtenerlas", dijo Mbeki.

Las compañías buscan a estos miembros del CNA "para poder obtener contratos por las buenas o por las malas", añadió Mbeki, refiriéndose a las tendencias individuales que considera responsables de las divisiones del partido.

Estas declaraciones se han interpretado como una alusión a Zuma, el candidato mejor situado para desbancar a Mbeki de su cargo.

El final de este largo y duro duelo político llegará con las votaciones de los miembros, previstas para el lunes.

Mbeki, que tomó el relevo de Nelson Mandela a la cabeza del partido en 1997 y fue elegido presidente de Sudáfrica en 1999, no puede aspirar a renovar su mandato, pero aún así no quiere renunciar a presentarse de nuevo para seguir al frente del CNA.

Esta 52 Conferencia Nacional, que se abrió hoy en la Universidad de Limpopo, en la localidad de Polokwane, y se cerrará el jueves, es un paso decisivo que marcará el rumbo del país, ya que dará muchas pistas sobre quién puede ser el nuevo presidente de Sudáfrica, que será elegido en 2009.

Si los miembros del partido le renuevan la confianza, Mbeki tendrá más fácil ejercer su influencia en la elección del próximo candidato.

Pero Zuma se convertirá en la persona con más números para llegar a la presidencia si se impone en las votaciones de esta semana, ya que habitualmente el líder del partido es quien representa al CNA en las elecciones.

La oposición política, dividida en sus preferencias, se decanta en gran parte por el fin de Mbeki, acusado por algunos opositores de tratar a las pequeñas formaciones políticas con desdén y de marginar al Parlamento.

Zuma, un personaje polémico, cuenta con un amplio apoyo entre la comunidad económica, buenas alianzas políticas, y es muy querido entre la clase popular.

Pese a haber sido llevado ante los tribunales por estar involucrado en casos de corrupción y un abuso sexual, siempre ha logrado escapar a la justicia y mantener su reputación entre buena parte de la sociedad.

El ex vicepresidente del país fue cesado de este cargo por sospechas de corrupción el 14 de junio de 2005.

Sudáfrica, que albergará en 2010 el primer Mundial de fútbol en el continente africano, intenta ganar la batalla contra el crimen y contra el virus del sida, dos de las problemáticas nacionales más preocupantes.