Domingo, 16 de Diciembre de 2007

Gadafi inicia mañana su primera visita oficial a España de poco más de 24 horas

EFE ·16/12/2007 - 18:04h

EFE - El líder libio Muamar Al Gadafi a su llegada ayer en coche a la Hacienda "La Boticaria".

El líder de Libia, Muamar Al Gadafi, comenzará mañana su primera visita oficial a España en sus 38 años de mandato desde el golpe militar que le aupó al poder, en la que será recibido por el Rey y por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, dentro de una agenda de poco más de 24 horas.

La visita de Gadafi viene marcada por el secretismo y la ostentación de su estancia privada de dos días en Sevilla, donde anoche cenó con el ex jefe del Gobierno José María Aznar, y por los pocos actos públicos previstos en Madrid, según el programa oficial.

El mandatario libio, acompañado de una comitiva de más de 300 personas, de su guardia femenina y de su tradicional jaima, llegará al aeropuerto de Barajas sobre las 13.00 horas y regresará a Trípoli el martes, después de haber almorzado con los Reyes en el Palacio Real.

A su llegada a Madrid, será recibido por el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, y a continuación, se dirigirá al Palacio de El Pardo, donde instalará su tienda beduina.

En El Pardo, Zapatero le dará la bienvenida en un breve acto y se volverán a ver por la tarde en el Palacio de la Moncloa para mantener una reunión de trabajo y una cena con las dos delegaciones.

Zapatero le hará ver que Libia es un país "fundamental" en el Mediterráneo y que su viaje representa un "estímulo" en la relación bilateral, según un comunicado del Gobierno.

El martes, su primer acto será a las 10.45 horas en su residencia con un encuentro con representantes de algunas de las más importantes empresas españolas.

Luego, se desplazará al Ayuntamiento de Madrid y cerrará su agenda con el almuerzo con los Reyes en el Palacio Real.

La visita exprés de Gadafi se justifica en su deseo de llegar en su país a los preparativos de la fiesta del cordero (del Sacrificio), la más importante que celebran los musulmanes, según han informado a EFE fuentes de la Embajada libia en España.

Este hecho ha imposibilitado organizar otros actos, como una posible visita al Congreso de los Diputados, según las fuentes.

El líder libio llega a España procedente de Francia, adonde viajó también de manera oficial tras la cumbre UE-África de Lisboa.

Su estancia de cinco días en París, en los que firmó importantes contratos millonarios con empresas francesas, estuvo rodeada de fuertes protestas de los partidos de izquierda y de colectivos sociales, por las violaciones de los derechos humanos de su régimen.

Será la segunda vez que Gadafi pise España, después de que estuviera de forma fugaz en Palma de Mallorca en 1984, cuando se reunió con el ex presidente del Gobierno Felipe González.

Se firmarán varios acuerdos, entre los que destaca uno de cooperación en materia migratoria para ayudar a la formación de personal en el control del tráfico marítimo y de fronteras.

El Gobierno español no rehuirá en su diálogo con Gadafi la cuestión de los derechos humanos, según fuentes del Ejecutivo.

Libia es uno de los países con más denuncias por tener vigente en su legislación la pena de muerte y por no respetar la libertad de prensa y asociación.

El PP no ha expresado ninguna objeción a la presencia del mandatario libio en España, con quien el último Gobierno de Aznar mantuvo una buena relación.

Aznar fue el primer jefe del Ejecutivo español que viajó a Trípoli, en septiembre de 2003, para estrechar lazos, una vez que la comunidad internacional levantó el embargo aéreo y comercial que pesaba sobre Libia desde 1992 por su complicidad con el terrorismo.

La parcela económica cobrará un especial interés debido al interés de Gadafi en atraer inversiones de compañías extranjeras en el sector del petróleo, la construcción y el medioambiente.

Se suscribirá un Acuerdo para la Protección y Promoción Recíproca de Intereses (APPRI) que facilitará nuevos proyectos de negocios.

Libia suministra entre el 10 y el 15 por ciento de los hidrocarburos que necesita España, que constituyen casi el total de las importaciones españolas -3.700 millones de euros en 2006-.