Archivo de Público
Lunes, 18 de Enero de 2010

Diario de campaña en Haití, día 2

SUSANA HIDALGO ·18/01/2010 - 21:04h

Lunes, 18 de enero de 2010

1. Gael, después de seis días enterrada bajo tierra con el cadáver de su madre encima, consiguió que alguien escuchase sus lamentos. Los bomberos de la Junta de Castilla y León acudieron al rescate, pero en medio del desescombro se escucharon tiros, los cascos azules que les escoltan abortaron la misión y los bomberos se vieron obligados,entre lagrimas, a abandonar a Gael a su suerte. La salida de la zona fue muy tensa. La población se agolpaba sobre el camión. Los cascos azules dieron ordenes a los bomberos: "Nada de provocaciones, no miréis a los ojos". Estos bomberos son los mismos que hace unos días rescataron a un niño cuya foto dio la vuelta al mundo.

2. Al paso del convoy de los bomberos, una mujer escupe en el suelo. Muchos haitianos no entienden cómo es posible que por las calles suban y bajen camiones oficiales escoltados por Naciones Unidas pero siga sin haber ni agua ni comida.

3. Turismo catastrófico. Es como llaman algunos de los miembros de las fuerzas de rescate a lo que hacen algunos de los cooperantes que hay en el campamento que se ha montado en el aeropuerto. "No hacen nada, vienen a hacerse la foto vestidos de Coronel Tapioca", critica un bombero. La noche en el campamento ha sido dura:a las dos de la mañana se sintió una réplica del terremoto y el ruido de los aviones aterrizando y despegando hizo imposible conciliar el sueño.

4. Ayer visitó a los cooperantes la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Muchos agradecieron el gesto pero criticaron el hecho de que el despliegue de la visita retraso en horas la salida a Puerto Príncipe de los equipos de rescate.

5. Un dólar, un zumo. En Puerto Príncipe aún es posible conseguir zumo envasado (pero con la tapa abierta) de piña, naranja y coco. Lo ofrecen vendedores ambulantes que es posible encontrarse con cuentagotas en las zonas menos afectadas por el seismo. En las peores partes de la ciudad, hay carteles en medio de la carretera que rezan, en español: "Necesitamos ayuda".