Archivo de Público
Lunes, 18 de Enero de 2010

Despliegues de guerra reiterados afectan la salud de las tropas

Reuters ·18/01/2010 - 17:44h

Las tropas de la Guardia Nacional de Estados Unidos enviadas más de una vez a Irak o Afganistán tienen alto riesgo de sufrir problemas de salud mental y física.

Un equipo de investigadores halló que, en las tropas de la Guardia Nacional de Nueva Jersey que se estaban alistando para viajar a Irak, quienes ya habían prestado servicio allí o en Afganistán eran cuatro veces más propensos a tener un resultado positivo en el test diagnóstico del trastorno por estrés postraumático (TEPT) que los que viajaban por primera vez.

Además, los soldados que reiteraban el viaje eran tres veces más propensos a tener depresión mayor y dos veces más proclives a sufrir dolor crónico o menor función física general.

El estudio, publicado en American Journal of Public Health, cuestiona la "preparación militar" de los integrantes de la Guardia Nacional en Irak y Afganistán.

Los resultados sugieren también que los exámenes médicos de rutina antes y después del despliegue militar pasan por alto muchos casos de trastornos mentales y físicos, opinó el equipo de la doctora Anna Kline, del Departamento de Asuntos Veteranos en Lyons.

Con datos de una encuesta anónima, el equipo halló que casi el 7 por ciento de los 2.543 militares participantes tenía TEPT. Pero las evaluaciones militares previas al despliegue militar sugirieron que menos del 2 por ciento presentaba TEPT.

Asimismo, la encuesta reveló que el TEPT, junto con la depresión y los problemas de salud física, eran aún más comunes en los militares que ya habían estado en las zonas de guerra.

En general, un cuarto de los militares entrevistados había estado principalmente en Irak. El 14 por ciento de esos soldados tenía síntomas de TEPT, a diferencia del 4 por ciento de los militares que no habían viajado antes a la zona.

El 5 por ciento tenía depresión grave, a diferencia del 2 por ciento del resto.

Además, las tropas que ya habían estado en zona de guerra eran más propensas a tener problemas como dolor de espalda o de articulaciones. El 42 por ciento se quejaba de dolor crónico (más de seis meses), comparado con el 23 por ciento de los soldados que no habían viajado antes.

Los militares que ya habían estado en zonas de guerra eran dos veces más propensos a obtener calificaciones más bajas en los test de función física, incluida la habilidad de subir escaleras, arrodillarse e inclinarse y caminar más de 1,6 kilómetros.

Un cuarto de los que ya habían estado en zona de guerra obtuvo puntajes más bajos que los del estadounidense promedio para la misma edad y sexo.

Esto sugiere que, a pesar de los exámenes militares de rutina, los despliegues reiterados de tropas de la Guardia Nacional a Iraq y Afganistán "generarían una cantidad significativa de soldados con problemas de salud", escribió el equipo.

Eso cuestiona la efectividad de esos controles médicos. Uno de los problemas sería que los militares no informan los síntomas mentales y físicos.

A muchos soldados que ya habían estado en zona de guerra y que tenían síntomas de TEPT les preocupaba "el estigma de la salud mental". El 59 por ciento no había informado los síntomas a su regreso, para evitar la licencia médica.

Según el equipo, hay que desarrollar estrategias de evaluación "confidenciales y accesibles" y un tratamiento de los síntomas físicos y mentales.

Los resultados sugieren también "examinar las políticas de despliegue reiterado de tropas" en Irak y Afganistán.

FUENTE: American Journal of Public Health, online 17 de diciembre del 2009