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Lunes, 18 de Enero de 2010

Kabul, "bajo control" tras unos ataques talibanes simultáneos

Reuters ·18/01/2010 - 13:44h

Talibanes armados atacaron el lunes el centro de Kabul y varios suicidas con bombas se inmolaron en distintas posiciones de la ciudad, al tiempo que militantes se enfrentaron con fuerzas de seguridad desde el interior de un centro comercial envuelto en llamas.

Los insurgentes fallaron en un aparente intento por tomar el control de los edificios gubernamentales, pero demostraron su capacidad para causar caos en un momento en el que el presidente estadounidense, Barack Obama, intenta reunir apoyo para ampliar la misión militar para combatirlos.

Fue el peor ataque a la ciudad en casi un año y se produjo mientras algunos miembros del gabinete del presidente Hamid Karzai estaban jurando en sus cargos.

Disparos y fuertes explosiones sacudieron la ciudad y una gran columna de humo se levantó desde el centro comercial, donde hombres armados lucharon con las fuerzas de seguridad durante horas.

Los enfrentamientos esporádicos seguían en algunas zonas, pese a que Karzai dijo que la ciudad estaba nuevamente bajo control.

Funcionarios de seguridad dijeron que al menos nueve atacantes habían muerto, cinco dentro del centro comercial y cuatro que se inmolaron en diferentes lugares. El Ministerio de Salud informó que un civil y cuatro miembros de las fuerzas de seguridad afganas murieron y que otras 38 personas resultaron heridas.

"La situación de seguridad está bajo control y el orden ha sido nuevamente restablecido", dijo el presidente afgano en un comunicado entregado tras más de cuatro horas de enfrentamientos, cuando las fuerzas de seguridad finalmente recobraron el control del incendiado centro comercial.

El Ministerio de Defensa dijo que aún había otros combatientes escondidos en un cine y que aún se registraban combates algunas horas después.

El movimiento Talibán dijo que 20 de sus combatientes participaron en los ataques, que según ellos tuvo como objetivos el palacio presidencial, el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Minería y un edificio administrativo presidencial, todos ubicados en el centro de la ciudad.

Cuando los ataques comenzaron fuera del extenso recinto palaciego, Karzai estaba en el interior tomando juramento a los nuevos miembros de su gabinete.

"Mientras realizábamos la ceremonia de juramento, un ataque terrorista en una parte de Kabul cercana al palacio presidencial está en marcha. Este es sólo uno de los peligros", dijo Karzai a los ministros.

"El peligro que podría dañar a Afganistán está sembrando la discordia nacional entre los afganos", agregó el mandatario.

El enviado estadounidense a la región, Richard Holbrooke, que había dejado Kabul en las horas previas camino a Nueva Delhi, dijo: "La gente que está haciendo esto ciertamente no sobrevivirá al ataque ni aunque tengan éxito, pero podemos esperar este tipo de cosas de forma regular. Eso es lo que son los talibanes".

Los ataques supusieron una bofetada a una iniciativa para alentar a los combatientes talibanes a dejar sus armas, que Karzai pretende anunciar en una conferencia internacional en Londres este mes.

La iniciativa es una parte crucial de la nueva estrategia de Obama, que también enviará 30.000 tropas adicionales para combatir una creciente insurgencia.