Archivo de Público
Lunes, 18 de Enero de 2010

Coches de película made in Spain

Hurtan es el único fabricante español de coches de época realizados a manos y personalizados al gusto del cliente

PEPE VARELA ·18/01/2010 - 08:00h

Barcelona, años sesenta del siglo pasado. Juan Hurtado, un almeriense "metido a carrocero", según él define su profesión, decide volver a Andalucía, después de haber trabajado desde los 15 años en diversos talleres y fábricas de coches del cinturón industrial de la capital calatana. "Hasta participé en el diseño del Seat 800 de cuatro puertas", recuerda.

Era el momento de cumplir sus sueños. Uno, casarse con una granadina; dos, fabricar sus propios coches y venderlos en todo el mundo. "Conseguí ambas cosas", asegura Hurtado. Primero, porque se esposó con una mujer nacida a la sombra de La Alhambra; y, segundo, porque cada año la marca Hurtan, de la que es fundador y propietario, construye productos que, además de ser vendidos en el mercado español, son exportados a mercados como Alemania, Rusia, Dubai o Reino Unido.desde 24.000 euros

No es fácil responder a la pregunta de cuándo nació Hurtan. "El Hurtan T1 lo tuvimos terminado en 1994. Sin embargo, antes ya habíamos montado una réplica de un Austin Seven", comenta el fundador de la compañía.

Ha llegado a fabricar a mano hasta cien coches al año 

Pero, incluso antes, ya habían reservado en su taller de chapa y pintura un espacio al que, aun estando vacío, llamaban sección de prototipos. "Aquel rincón permaneció mucho, mucho tiempo sin actividad, hasta que un día, casi sin proponérmelo, comencé a trabajar en el proyecto del descapotable biplaza", explica el creador de la firma, que hoy tiene 14 empleados.

Hurtan ha crecido desarrollando ideas y tecnología propias. Todo ese caudal acumulado le ha permitido participar como miembro fundador del Centro Tecnológico Metal Mecánico de Linares (Jaén).

La experiencia, apoyada desde la Administración autonómica, es un espacio de colaboración entre varios emprendores andaluces que, desde el sector del metal, han puesto en marcha empresas basadas en la innovación y el desarrollo de nuevos productos y materiales. "Todos aportamos experiencia y conocimiento y nos beneficiamos de las sinergias", comenta Hurtado.

Capital sólo español

En la actualidad, Hurtan es el único fabricante de coches de capital exclusivamente español que lleva la carrocería, no la mecánica, como la seña de identidad de sus vehículos.

En realidad, como el resto de las marcas de automóviles, Hurtan se provee, en lo que a elementos eléctricos y mecánicos se refiere, de las posibilidades existentes en el mercado. "El motor, los frenos, la dirección y la suspensión son los mismos que monta un Renault Clio", asegura Hurtado.

Eso sí, para el resto del vehículo, nada de modernidades ni automatismos. Los intermitentes no se apagan automáticamente al recuperar la dirección. Tampoco hay rastro de cierres centralizados ni de frenos ABS. "Queremos vender coches con aires de nostalgia. La inclusión del aire acondicionado ha sido inevitable desde que nos planteamos vender en los países árabes", comenta.

Modelos a medida

Se puede adquirir un vehículo de la factoría Hurtan 

Desde sus instalaciones en Santa Fe, a las afueras de la capital granadina, la estrategia de éxito de Hurtan ha sido mirar al pasado para evolucionar y crecer. Por eso, sus coches, siempre descapotables, recuerdan a los que aparecen en esas películas de gánsteres americanos de los años cuarenta y cincuenta, a las que Juan siempre ha sido tan aficionado.

"Hacemos coches para clientes que quieran regalarse un capricho", comenta. Eso significa que deseen conducir un automóvil equipado con el mismo tapón de gasolina, llantas o manillas que un antiguo Morgan inglés, o que quieran los acabados más exclusivos de tapicerías y colores.

"Conseguirlo no es fácil y menos a precios accesibles", apunta Hurtado. Cada modelo lleva entre 300 y 500 horas de trabajo y se puede adquirir desde los 24.000 euros del T1 hasta el último producto salido de la factoría: el Hurtan Grand Albaycin. Todo ello es posible gracias al trabajo artesanal de su plantilla, que produce una media de entre 30 y 50 vehículos al año, aunque podría llegar al centenar.