Archivo de Público
Lunes, 18 de Enero de 2010

El temporal empantana las expectativas de los jornaleros

El agua impide trabajar a miles de parados andaluces procedentes de la construcción

JUAN ARMENTEROS ·18/01/2010 - 08:20h

La recolección de la aceituna emplea a 100.000 jornaleros sólo en Jaén. - BLOOMBERG

A las consecuencias del temporal sobre la cosecha de aceituna, hay que sumar los perjuicios causados a los jornaleros que pretenden trabajar en ella. Las persistentes lluvias de las últimas semanas han paralizado durante un mes la campaña de recolección, importante fuente de empleo en Andalucía, sobre todo en las provincias de Jaén y Córdoba. El agua ha perjudicado a miles de parados andaluces procedentes de la construcción, que se habían apuntado a las listas del Régimen Especial Agrario (REA) con la intención de trabajar en el campo. Sólo en la provincia de Jaén, la recolección de la aceituna emplea a 100.000 jornaleros. Las listas del REA pasaron de 472.762 andaluces en noviembre a 496.318 en diciembre, 23.556 más, que han visto truncados sus deseos de trabajar en la aceituna debido al temporal de agua.

Antonio Marcos, secretario general de la Federación Agroalimentaria de UGT de Jaén, señala que "muchos trabajadores del campo se fueron a la construcción porque los salarios eran mejores" y han tenido que desandar el camino tras el crash inmobiliario. Sin embargo, desde diciembre apenas han trabajado un par de semanas. Aplazaron el cobro del paro por su anterior empleo y tampoco han tenido los 50 euros diarios que les aportaría el olivar.

Las fuertes lluvias también han perjudicado a miles de inmigrantes

Igualmente afectados están los inmigrantes que buscan trabajo en las provincias olivareras. A Jaén se estima que acudieron unos 3.000 y la mayoría se ha tenido que ir sin un solo jornal. De hecho, los 18 albergues provinciales, que les dan cobijo si no encuentran tajo, han tenido baja ocupación en las últimas semanas, hasta el punto de que ya se han cerrado algunos. La Junta aconseja su cierre si la ocupación es baja, lo que no ha sido bien recibido por las asociaciones de apoyo a los inmigrantes. El Foro Social y Jaén Acoge han pedido que se mantengan abiertos porque, además de los inmigrantes que se han quedado, es previsible que vuelvan los que se han ido cuando mejore el tiempo.

Pedro González, de Jaén Acoge, reconoce que han pagado el billete de vuelta a 600 inmigrantes para que pudieran marcharse. "En diciembre, los albergues estaban llenos y los inmigrantes, sin trabajo por la lluvia, comían en los albergues o de lo que le suministraban voluntarios de Cáritas y Cruz Roja. Este año ha sido catastrófico, a pesar de que han venido menos inmigrantes; el problema de la lluvia ha hecho que hayan tenido que vivir de la caridad".

Un mes en blanco

Hay jornaleros que no van a poder cobrar el subsidio agrario

El otro colectivo perjudicado por el retraso ha sido el de trabajadores agrícolas que dependen de las peonadas para cobrar el subsidio agrario. Necesitan justificar 35 días de trabajo para solicitarlo.

Según Antonio Marcos, de UGT, "todos los años reúnen esos jornales a finales de enero y lo solicitan en febrero, cuando suele terminar la campaña. Este año no podrán hacerlo en esa fecha porque no conseguirán las peonadas".

"Van a perder un mes y medio en el que ni cobran jornales ni subsidio", concluye. Y tienen que pagar 84 euros al mes por el sello agrario, la cuota que paga el jornalero a la Seguridad Social trabaje o no.

Las organizaciones agrarias han pedido al Gobierno que la cuota correspondiente al empresario se pague sólo por jornales realizados y no por el mes completo. Sin embargo, para los trabajadores no se contempla esa posibilidad.

"Me estoy comiendo el paro y no puedo aprovechar la campaña"

Manuel Morales, jiennense de 51 años, trabajaba en la construcción hasta noviembre, cuando se quedó en paro. Solicitó la prestación por desempleo, que cobró hasta que, a principios de diciembre, se pasó al régimen agrario (REA) junto a su esposa para intentar trabajar en la recogida de la aceituna. El matrimonio, con dos hijas a su cargo, paga 168 euros mensuales por el sello agrario. Ella también está desempleada y, cuando acabe la aceituna, no tendrá derecho a paro. Han trabajado en la recolección 11 días, a razón de 50 euros diarios. El 16 de diciembre, la lluvia les impidió ir al tajo y, desde entonces, siguió lloviendo día tras día. En vista de que no escampaba, Manuel solicitó el cobro del paro por su trabajo en la construcción, los 900 euros que percibe y con los que vive la familia.

“Cuando vi que la lluvia seguía, decidí solicitarlo; ¿si no, qué vamos a comer? Me estoy comiendo el paro y no puedo aprovechar la campaña de la aceituna por culpa de la lluvia”. Además, Manuel teme que la campaña se acorte y que se pierdan jornales porque ya hay aceituna que a los dueños no les será rentable recoger y “se va a quedar tirada en el campo”.  La pareja pensaba echar aproximadamente un mes de aceituna, con lo que preveía ingresar unos 3.000 euros. “Tal y como está el asunto, esa cantidad o menos la ganaremos, pero en tres meses”, concluye.