Archivo de Público
Domingo, 17 de Enero de 2010

El Papa califica su visita a la sinagoga como un hito

Reuters ·17/01/2010 - 15:56h

El Papa Benedicto XVI llegó el domingo a la sinagoga de Roma, a orillas del Tíber, donde fue saludado por líderes judíos romanos y de todo el mundo. Previamente, describió la visita como un hito en las relaciones católico-judías, pero reconoció que existían "problemas y dificultades" entre las dos creencias.

En su discurso de los domingos en la Plaza de San Pedro, pronunciado horas antes de la visita a la sinagoga, Benedicto XVI dijo a los peregrinos y a los turistas que el evento era "otra etapa en el camino de concordia y amistad entre católicos y judíos".

El Papa dijo que existía con los judíos un clima de respeto y diálogo, "pese a los problemas y dificultades".

La visita, la primera de Benedicto XVI a la sinagoga de Roma y su tercera como Papa a un templo judío, se produce 24 años después de que Juan Pablo II se convirtiera en el primer pontífice en casi 2.000 años en entrar a una sinagoga.

El prelado llamó a los judíos "nuestros amados hermanos mayores".

Pero la visita se ha visto empañada por su decisión de acercar al Papa Pío XII a la santidad.

Muchos judíos dicen que Pío XII, que fue la cabeza de la Iglesia Católica desde 1939 hasta 1958, no hizo lo suficiente para ayudar a los judíos ante la persecución de la Alemania nazi, una posición que el Vaticano rechaza.

La visita ha dividido, además, profundamente a la comunidad judía en Italia, con al menos un destacado rabino y un superviviente del Holocausto boicoteándola.

Agrupaciones judías reaccionaron con ira el mes pasado cuando Benedicto XVI, un alemán que estuvo alistado en las Juventudes Hitlerianas y en el Ejército alemán cuando era adolescente durante la Segunda Guerra Mundial, aprobó un decreto reconociendo las "virtudes heroicas de Pío XII''.

Los dos pasos que quedan para la santidad son la beatificación y la canonización, que podrían retrasarse muchos años. Agrupaciones judías querían que el proceso fuera congelado hasta que se abran más archivos del Vaticano para ser estudiados.

BOICOT

El rabino Giuseppe Laras, presidente de la asamblea de rabinos de Italia y ex rabino jefe de Milán, está boicoteando al Papa por lo que según dijo eran una serie de movimientos del Vaticano considerados como irrespetuosos para los judíos.

"El Papa sabía perfectamente que muchas semanas después él visitaría la sinagoga y sabía lo susceptibles que somos sobre el tema de Pío XII. ¿No habría sido oportuno postergarla (la decisión) por unos pocos meses?", dijo a un diario italiano la semana pasada.

El Vaticano sostiene que Pío XII no se mantuvo en silencio, sino que trabajó a la sombra porque una intervención pública habría empeorado la situación, tanto para judíos como para católicos, en la Europa dominada por Hitler durante la guerra.

Riccardo Di Segni, rabino jefe de Roma que recibirá al Papa, dijo a Reuters en una entrevista la semana pasada que sólo Dios puede juzgar si Pío XII hizo lo suficiente para salvar a judíos y si debería haber hablado más firmemente contra el Holocausto.