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Domingo, 17 de Enero de 2010

Los escáneres corporales, a examen en la próxima cumbre europea de Toledo

EFE ·17/01/2010 - 08:38h

EFE - El ministro de Fomento, José Blanco, saluda a la secretaria de Seguridad de Estados Unidos, Janet Napolitano, al inicio de la reunión que ambos mantuvieron el pasado 14 de enero, en Washington, para tratar sobre la seguridad en los aeropuertos. EFE/Archivo

La posible instalación de los escáneres corporales en los aeropuertos europeos será uno de los ejes de debate de la cumbre informal de ministros de Justicia e Interior de la UE que se celebra la próxima semana en Toledo y a la que asistirá la secretaria de Seguridad Nacional de EEUU, Janet Napolitano.

La cumbre, de tres días de duración y que arrancará el próximo miércoles con la presencia de tres ministros del Gobierno de España, los de Interior, Justicia, y Trabajo e Inmigración, servirá también para poner a punto la estrategia comunitaria en la lucha contra el terrorismo y la inmigración ilegal.

En Toledo, la presidencia española de la UE pretende además que los 27 sienten las bases de una nueva política común de Justicia tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.

Aunque la decisión de instalar los escáneres corresponde a los ministros de Transportes, Janet Napolitano aprovechará su paso por España para intentar convencer a sus aliados europeos de la necesidad de instalar estos sistemas para blindar la seguridad de los aeropuertos.

Para Estados Unidos, el atentado fallido del día de Navidad en un avión con destino a Detroit, demuestra que aumentar la seguridad dentro de sus fronteras no es suficiente y que es imprescindible que también otros países sigan su ejemplo.

De momento ya lo han hecho el Reino Unido y Holanda, que han anunciado la instalación de los discutidos escáneres en sus terminales de pasajeros.

En España, el ministro español de Fomento, José Blanco, ha reconocido que "será inevitable" el empleo de estos equipos, siempre que se respete la intimidad de los pasajeros, mientras que José Luis Rodríguez Zapatero, ha supeditado cualquier medida a que exista un consenso dentro de la UE.

Ya se ha mostrado a favor el comisario europeo de Transporte, el estonio Siim Kallas, que está dispuesto a adoptar una norma común para regular el futuro uso de los escáneres corporales.

Sin abandonar las políticas de seguridad, la presidencia española apostará también por la puesta en marcha del nuevo Comité de Seguridad Interior, un organismo creado por el Tratado de Lisboa y que se encargará de coordinar las actividades operativas de los diferentes cuerpos policiales.

Este organismo está llamado a convertirse en el punto de enlace de los diferentes centros de coordinación antiterrorista que existen en los países europeos, con el objetivo de compartir información sobre posibles amenazas y riesgos detectados dentro y fuera de la Unión.

Más allá de la lucha contra el terrorismo, la cumbre de Toledo abordará también la aplicación de la euroorden de protección para las mujeres maltratadas.

Una medida que respaldan todos los Estados miembros y que busca garantizar que una orden de alejamiento dictada en un país comunitario sea respetada y reconocida por el resto, de forma que la mujer amenazada pueda sentirse segura en cualquier rincón de la UE.

A pesar del consenso político, hay serias dificultades técnicas, ya que mientras hay países en los que la orden de alejamiento es una decisión de derecho penal y controlada policialmente, como ocurre en España, en otros es el resultado de una demanda civil y su cumplimiento es vigilado por las autoridades administrativas.

El control de la inmigración ilegal y la integración de los inmigrantes será el tercer gran pilar de la cumbre informal que comenzará el próximo miércoles en Toledo.

La apuesta de la presidencia española es abrir un debate sobre las políticas de inmigración en la UE, vinculando políticas de empleo y políticas migratorias e impulsando una visión de los flujos migratorios desde la perspectiva del mercado laboral europeo, con pleno respeto a las competencias de los Estados miembros.

España también pretende reforzar la capacidad operativa de la Agencia FRONTEX en la lucha contra la inmigración irregular, así como la aplicación del sistema común de asilo.