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Domingo, 17 de Enero de 2010

Las minorías de IU castigan por primera vez a Cayo Lara

Un 30% de la dirección se abstiene en dos votaciones claves, la guía de la refundación y la hoja de ruta para resolver los conflictos

JUANMA ROMERO ·17/01/2010 - 00:05h

ÁNGEL NAVARRETE - Cayo Lara, antes de que comenzara ayer el Consejo Político Federal de Izquierda Unida. En la imagen se ve a Inés Sabanés, Miguel Reneses y, al fondo, Gaspar Llamazares.

La nueva Izquierda Unida, la de Cayo Lara como coordinador federal desde diciembre de 2008, ya no es virgen. Aunque la concordia no se ha roto, sí han asomado síntomas de desconfianza, y en dos temas claves para el futuro de IU. Ayer, por primera vez en una reunión del Consejo Político Federal –el máximo órgano de dirección– en esta era Lara se visualizó una bolsa de descontentos que rondó el 30%.

El escepticismo de las minorías de IU se reflejó primero en la votación de la guía de la refundación, diseñada por Enrique Santiago –hubo 73 votos a favor (67,59%), ninguno en contra y 35 abstenciones (32,40%)– y, después, en el respaldo a la hoja de ruta de la resolución de los conflictos internos, preparada por Miguel Reneses, secretario de Organización, que recibió 77 apoyos (68,75%). La oposición ascendió al 31,2% (tres votos en contra y 32 abstenciones).

Se trata de un “toque de atención, un tirón de orejas” al coordinador, como recalcaron distintos dirigentes de IU Abierta, el sector afín a Gaspar Llamazares. También castigó al líder la minoritaria quinta lista que compitió en la IX Asamblea, en 2008. En el caso de la refundación, se mezclan las dudas sobre el alcance, la conveniencia de aplazar la asamblea al otoño y las críticas a la lentitud del proceso hasta ahora.

"Desconfianza hacia Reneses"

Por ahora, se quiere dar un «toque de atención» y un «tirón de orejas» al coordinador federal

En el fondo, subyace la “desconfianza” hacia Reneses, mano derecha de Lara, confesaban responsables de IU Abierta y de la quinta lista. El jefe del aparato había previsto administrar solo el proceso de resolución de las viejas riñas internas (caso de Asturias o Jaén).

Las minorías se opusieron. Querían que no sólo Reneses, sino una “comisión plural”, tutelase la mediación. La presión surtió efecto. El pacto de todas las familias de IU arribó in extremis, en los últimos minutos del Consejo.

Éste es el texto polémico acordado: "Desde la dirección federal, la Secretaría de Organización supervisará el cumplimiento de esta resolución en coordinación con los secretarios de Organización de las federaciones. La Comisión Ejecutiva Federal velará por el cumplimiento efectivo de esta resolución. A todos los efectos, delegará a parte de sus componentes este cometido, teniendo en cuenta la representación y el conjunto de la pluralidad de la misma, al objeto de realizar el diagnóstico y caracterización de los conflictos y establezca la hoja de ruta necesaria para abordar su resolución" antes del próximo 30 de abril.

El núcleo duro de la dirección acusó el chasco, aunque se congratuló de haber parido una resolución “valiente” y del clima positivo, resumió Reneses. “Si con la abstención se sienten cómodos y nos ponemos a trabajar, está bien”, estimaron fuentes de la cúpula.

Los números fueron aún más justos en una resolución que se votó sobre prostitución, que quedó aprobada por 43 votos a favor (40,19%), 42 en contra y 22 abstenciones. El texto buscaba que el Consejo Político asumiese la posición defendida por el Área de la Mujer de IU.

Al final, una comisión plural vigilará el proceso de resolución de las peleas internas

El documento expresa el rechazo a la prostitución como una "forma extrema de violencia de género", frente a la que hay que luchar con todos los medios, penalizando de forma "efectiva" el proxenetismo, trasladando a la sociedad de que la demanda de prostitución "es una forma de complicidad a favor de la explotación sexual de mujeres y niñas", reforzando las políticas de igualdad y rechazando las iniciativas de cualquier ayuntamiento que prohíban esta actividad sexual y que por tanto castiguen a las mujeres que la ejercen. El debate se complicó porque estaba "inmaduro" y se cruzaban las posturas de los abolicionistas y los de los que defienden que hay que regular la prostitución, explicaron fuentes de IU. 

Acuerdo en la política

En la política sí que no hay discrepancias: 94 votos (80,3%) avalaron el informe de gestión de Lara, 8 lo rechazaron y 15 se abstuvieron. Sí votó en contra en este caso el Colectivo de Unidad de Trabajadores (CUT), encabezado por el líder jornalero Juan Manuel Sánchez Gordillo, como confirmó él mismo a Público.

El coordinador llamó a los suyos a “ponerse a trabajar al máximo rendimiento, a patearse todas las asambleas” para que el mensaje de cambio penetre en toda IU.

Fue casi el único mensaje más potente de su intervención inicial, porque se limitó a relatar el balance de gestión. El líder insistió en que frente a la crisis, el Gobierno sólo emite "mensajes de desesperanza" y el PP ofrece abaratamiento del despido y reducción de las cotizaciones sociales. Repitió que quienes representan la pinza son PSOE y PP, que han abrazado con ganas el neoliberalismo. Lara defendió, ahora que tanto se habla de reforma laboral, que más valdría emprender una "reforma empresarial, empezando por el presidente de la CEOE", Gerardo Díaz Ferrán, "el primero al que habría que reformar" por el hundimiento de Air Comet.

La propuesta de IU es "penalizar el modelo de salarios bajos, la precariedad y la desregulación del mercado". La federación, no obstante, afinará más sus propuestas de cambio de modelo productivo en unas jornadas que se celebrarán en Madrid el 6 y 7 de febrero.