Archivo de Público
Sábado, 16 de Enero de 2010

Examinan una pintura del pórtico en la catedral de Santiago para preservar su gloria

EFE ·16/01/2010 - 12:25h

EFE - El director de la Fundación Barrié, Javier López Martínez, junto al Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, que está sometido a un análisis para determinar actuaciones que aseguren su conservación y evitar el proceso de degradación que sufre desde el siglo XII, en un programa de la Fundación Barrié de la Maza.

Expertos de España e Italia examinan, coincidiendo con el año xacobeo, cómo restaurar la reliquia de figuras del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago, una joya del románico cuyo policromado casi ha desaparecido por la erosión del tiempo y la humedad.

Más de un centenar de figuras entre ángeles, bienaventurados, apóstoles y otros personajes bíblicos adornan esa fachada de la catedral cuyos colores, tanto los originales del siglo XII como los incorporados en otras épocas, han admirado fieles, visitantes o peregrinos procedentes de diversos horizontes, aunque se han desvanecido en su historia.

El Pórtico de la Gloria, cuyos vivos colores impresionaron sin duda a los peregrinos que llegaban a Compostela atraídos por su fe en la leyenda sobre los restos del apóstol Santiago, dejó de ser la principal fachada oeste de la catedral en el siglo XVIII, cuando fue construida la actual, de estilo barroco tardío o churrigueresco.

La obra fue inicialmente realizada con figuras talladas en la plaza del Obradoiro -denominada así por las obras catedralicias- colocadas a modo de puzzle, unidas y enganchadas con grapas metálicas una junto a otra en los tres tímpanos que reposan sobre las columnas.

La degradación del policromado conllevó que, al menos en otras cuatro ocasiones, según la documentación existente, la Iglesia decidiera pintar de nuevo esas figuras.

"En el siglo XII la policromía original, conforme a la época medieval, era de colores muy estridentes, vivos, sin apenas mezclas, ya sea rojos, azules, blancos o negros", comentó la historiadora de arte María Domínguez Servantes, una de las guías que muestra a reducidos grupos de visitantes esta obra del maestro Mateo.

Sin embargo, el paso del tiempo y la humedad han contribuido a erosionar la superficie, y las figuras y han hecho saltar las capas de pintura, por lo que no se podrá contemplar su antiguo esplendor.

"El color original no es posible restituirlo, pero se puede consolidar el pórtico como está para evitar un mayor deterioro" y "puede que sea más vistoso por el hecho de quitarle el polvo", pues se podrá apreciar de manera "más nítida y clara", dijo el director de la fundación Barrié, el economista Javier López Martínez.

La fundación Barrié, con sede en A Coruña, tras un acuerdo con la Iglesia y la Xunta, y con el apoyo del Ministerio de Cultura, lleva a cabo la operación para restaurar esa reliquia en la que sólo se puede intentar evitar que se degraden aún más los policromados, ya que los imperativos legales impiden que la obra recobre su color.

La citada entidad coruñesa, vinculada al Banco Pastor, instaló andamios para que expertos de la fundación Labein, con sede en Bilbao, midan la temperatura, la humedad y otras condiciones ambientales para determinar las causas de la degradación de las pinturas, la piedra de granito y de la estructura del pórtico, donde se han detectado fisuras.

El objetivo es, subrayó López Martínez, "permitir que se conserve durante algunos siglos posteriores a esta restauración".

Para ello, un grupo de expertos en restauración de policromados de la Cooperativa de Beni Culturali de Spoleto, en la céntrica región italiana de Umbria, se encargará de llevar a cabo las labores de conservación preventiva.

En aras de hacer posible este trabajo, la fundación Barrié instaló a principios de este año un andamio que cubre completamente la zona y, como de momento las labores se limitan a mediciones ambientales y observación, ha previsto visitas turísticas gratuitas para reducidos grupos de personas que pretendan ver de cerca las figuras de piedra, aunque exentas de su esplendor.

Fuentes de la citada fundación indicaron a Efe que unas 11.000 personas ya han accedido al andamio para admirar el pórtico y comprobar su degradación, visitas que sólo pueden reservarse en su página de internet con antelación o bien en el último momento si hay plazas libres.

El pórtico, que ilumina a los peregrinos al final de su camino, permanecerá encofrado en andamios por tiempo indefinido, hasta que los expertos determinen el procedimiento que permita restituir su gloria.

Xavier Barros