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Sábado, 16 de Enero de 2010

Sergio, punto y final

Los médicos confirman la dolencia cardíaca del futbolista

ALBERTO CABELLO ·16/01/2010 - 17:00h

EFE. - Sergio Sánchez en un partido ante el Villarreal.

La carrera futbolística de Sergio Sánchez (Mataró, 1986) terminó aquella fría noche del sábado 19 de diciembre en el partido ante el Getafe en el Sánchez Pizjuán. Los exámenes a los que ha sido sometido el jugador en Barcelona han confirmado lo que ya anunció Público el 2 de enero. La conclusión del doctor Arturo Evangelista Masip coincide con el diagnóstico de los doctores del club. El defensa padece una dilatación de la aorta "incompatible con la práctica deportiva de alto nivel", según la opinión del cardiólogo catalán.

El doctor Evangelista explicó en declaraciones a ABC de Sevilla que el jugador podría, incluso, ser sometido a una intervención quirúrgica sofisticada "pero no de alto riesgo", para evitar complicaciones futuras.

Los últimos exámenes ratifican la dilatación de la aorta

El resultado de estas últimas pruebas no altera los planes que había dispuesto el Sevilla. Especialistas extranjeros examinarán de nuevo al jugador para tener más opiniones aunque el jefe de los servicios médicos del Sevilla ha señalado que no es necesario. A partir de entonces se determinará el tratamiento más oportuno y se tomará la decisión definitiva sobre la retirada o no del jugador.

Aunque los primeros datos no invitan al optimismo, desde el club no dan por perdida la carrera de su futbolista. "Me agarro al optimismo y a las ganas que tenemos todos. Un cardiólogo ha ratificado lo que han dicho los anteriores. Espero lo mejor para la persona. Sigue sin tener buena pinta, pero ojalá tenga solución para que siga en activo. No vamos a entregar la cuchara", aseguraba ayer el técnico Manolo Jiménez.

Malformación congénita

Podría ser sometido a una operación para evitar complicaciones

Sergio Sánchez nació con una anomalía en el corazón. Una malformación congénita en la raíz de la aorta que le causó una dilatación. Los médicos del Espanyol, su club de origen, conocían esta alteración, que sólo requería seguimiento médico. El defensa nunca presentó sintomas.

Después de su fichaje por el Sevilla, los servicios médicos del club siguieron con los exámenes periódicos como política preventiva. Fue en su última exploración, llevada a cabo por el equipo de cardiólogos del hospital Virgen del Rocío, cuando saltó la alarma.

La dilatación se había complicado con un problema en la pared de la aorta. El choque de la sangre en cada latido debilita esta zona del corazón. La práctica deportiva puede acelerar el proceso de desgaste y producir una rotura. A partir de una dilatación de la aorta mayor de 4,5 centímetros ya se contraindica la práctica deportiva.

El jugador permanece en Mataró, junto a su familia, a la espera de conocer cuál será su futuro como jugador. Los médicos del Sevilla dictaminarán ahora los pasos a seguir antes de tomar la decisión definitiva.

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